21/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Villarruel y Milei arrastran una rivalidad desde el inicio de la gestión libertaria. Imagen: Web.
Ni el homenaje a Papa Francisco logra disimular la fractura. La misa en la Basílica de Basílica de Luján, convocada a un año de su muerte, se convierte en el escenario de un nuevo capítulo de la guerra interna del oficialismo. Allí, la vicepresidenta Victoria Villarruel se verá cara a cara con la plana mayor del Gobierno libertario, en un clima cargado de tensión y desconfianza.
El acto religioso, encabezado por Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, reunirá a buena parte del gabinete. Estarán el jefe de Gabinete Manuel Adorni, salpicado por una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, junto a Diego Santilli, Mario Lugones, Alejandra Monteoliva, Carlos Presti y Federico Sturzenegger. También dirá presente Martín Menem.
El gran ausente será Milei, que se encuentra de gira en Israel junto a Pablo Quirno y Karina Milei. Una ausencia que deja a Villarruel expuesta frente a un gabinete con el que mantiene una relación cada vez más áspera.
Del otro lado, el peronismo aprovechará la escena. Participarán los gobernadores Axel Kicillof y Ricardo Quintela, junto a referentes de la Confederación General del Trabajo y movimientos sociales, en una postal que mezcla religión, política y disputa de poder.
Mientras la Iglesia habla de “memoria agradecida” y “compromiso misionero”, en la trastienda se juega otra cosa. Todas las miradas estarán puestas en los gestos, las miradas esquivas y los silencios entre Villarruel y los funcionarios libertarios. La interna dejó de ser un murmullo para transformarse en un conflicto abierto.
En las últimas semanas, Milei endureció el discurso y acusó públicamente a su vice de haber intentado “boicotear” su gobierno. Habló de “traición” y terminó de dinamitar una relación que ya venía resquebrajada. Desde el entorno de Villarruel optan por bajar el tono en público, pero sus movimientos políticos y sus vínculos con sectores conservadores y militares generan incomodidad en el núcleo duro libertario.
La tensión también se derrama hacia abajo. Dirigentes como Lilia Lemoine reactivaron críticas contra la vicepresidenta y los cruces en redes sociales expusieron una fractura que atraviesa a toda La Libertad Avanza.
La misa en Luján, pensada como un acto de unidad espiritual, queda atravesada por una disputa política sin disimulo. En ese escenario, el homenaje al Papa se convierte en telón de fondo de una pelea que ya nadie intenta ocultar.







