Otro libertario en quiebra: Flybondi se hunde y pidie concurso tras 57 días sin volar

06/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Flybondi. Imagen: Web.
Flybondi pidió el concurso preventivo de acreedores después de 57 días sin operar vuelos, en medio de una crisis que acumula cancelaciones, incumplimientos laborales, embargos, deudas y reclamos de pasajeros, proveedores y organismos públicos.

La presentación judicial fue realizada por FB Líneas Aéreas S.A., la sociedad que opera la marca. El expediente quedó en manos del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, a cargo del juez Guillermo Mario Pesaresi, con intervención de la Secretaría N° 47.

El concurso preventivo abre una instancia para que la compañía pueda renegociar sus obligaciones con los acreedores y evitar una eventual quiebra. Pero el problema central aparece a simple vista: la empresa llega a esta instancia después de haber reducido drásticamente su estructura operativa y financiera y con su actividad prácticamente paralizada.

El golpe al modelo de las low cost

El derrumbe de Flybondi expone una fuerte contradicción en el mercado aerocomercial durante el gobierno de Javier Milei.

La administración libertaria impulsó una política de apertura y desregulación del mercado aéreo, mientras que los datos oficiales muestran un crecimiento general del movimiento de pasajeros. Sin embargo, ese crecimiento no alcanzó para evitar el desplome de una de las compañías que durante los últimos años había sido presentada como uno de los principales exponentes de las low cost.

Durante el primer semestre de 2026 se contabilizaron 24.565.836 pasajeros en los aeropuertos argentinos, la cifra más alta para un primer semestre. En agosto, además, se registraron 4.131.063 pasajeros en todo el país.

El mercado, entonces, no desapareció. La que prácticamente desapareció del mercado fue Flybondi.

Del 17% del mercado a apenas 0,1%

Los números muestran la magnitud del derrumbe.

En agosto de 2025, Flybondi había transportado 254.533 pasajeros de cabotaje y concentraba el 17% del mercado. Un año después, en agosto de 2026, trasladó apenas 1.865 pasajeros y su participación cayó al 0,1%.

La caída resulta todavía más significativa porque no coincide con un desplome general del transporte aéreo argentino.

Durante los primeros ocho meses de 2026, los aeropuertos del país acumularon 33.022.783 pasajeros y 260.113 movimientos totales, mientras que el tráfico internacional alcanzó niveles récord para ese período.

La diferencia deja expuesto el problema específico de la compañía: mientras el mercado aéreo mantuvo un elevado nivel de actividad, Flybondi fue reduciendo vuelos, devolviendo aeronaves y acumulando obligaciones impagas.

Desde el 1° de julio, según el relevamiento de Failbondi citado en el material, la empresa habría cumplido apenas el 17,7% de los vuelos programados.

Menos aviones, más deudas y una estructura al límite

La crisis comenzó a profundizarse en marzo, cuando Flybondi implementó un programa de retiros voluntarios, después de una temporada marcada por cancelaciones y problemas vinculados con aeronaves contratadas mediante acuerdos ACMI.

Actualmente, la empresa conserva tres aeronaves en el país, aunque ninguna está operando. Otras diez fueron devueltas a sus respectivos lessors, mientras algunas unidades permanecen en territorio argentino a la espera del proceso de devolución.

El problema patrimonial también pesa sobre la compañía. Flybondi no es propietaria de la mayor parte de los aviones que utilizaba y tampoco dispone de una cartera significativa de inmuebles que pueda utilizar como respaldo frente a sus acreedores.

En agosto, distintas estimaciones del mercado ubicaban el pasivo total en torno de US$120 millones, mientras que los activos propios representaban una proporción considerablemente menor.

A eso se sumó una ejecución fiscal dispuesta por la Justicia por una deuda con ARCA de $1.525 millones, más intereses y costas.

También existen reclamos vinculados con obligaciones frente a organismos del sector aerocomercial, proveedores, empresas de mantenimiento y lessors.

El derrumbe también golpeó a los trabajadores

La crisis no quedó limitada a los vuelos.

Durante los últimos meses, Flybondi redujo su plantilla y cientos de trabajadores despedidos o que aceptaron retiros voluntarios denunciaron que todavía no habían recibido los pagos correspondientes.

El reclamo alcanza, según los trabajadores, a unas 1.000 familias, entre indemnizaciones, retiros voluntarios y salarios adeudados.

Franco Vázquez, representante de los despedidos, sintetizó la situación denunciada por los trabajadores: “La empresa está en falta en todo sentido”, tanto por los retiros voluntarios e indemnizaciones como por los salarios de quienes todavía permanecen vinculados a la compañía.

La postal de una crisis que contradice el relato de expansión

Flybondi llegó a tener una participación significativa en el cabotaje argentino y fue uno de los nombres centrales de la expansión del modelo low cost.

Ahora enfrenta un concurso preventivo, 57 días sin operar, una participación de apenas 0,1% del mercado, aeronaves devueltas, deudas millonarias y reclamos laborales.

La paradoja es difícil de ignorar: mientras el Gobierno de Milei reivindica la apertura y desregulación del mercado aerocomercial y los aeropuertos registran niveles elevados de pasajeros, una de las compañías que simbolizó ese modelo quedó prácticamente fuera del negocio.

El concurso de acreedores será ahora el escenario donde Flybondi deberá intentar renegociar sus deudas y definir si existe una salida para una empresa que, después de meses de cancelaciones y conflictos, terminó prácticamente en tierra.