PARTIDO JUSTICIALISTA NACIONAL: Ratificó la intervención en Salta

20/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Peronistas frente al PJ en Salta. Imagen: Gentileza de Rodrigo Escribas.
El Partido Justicialista nacional entró en estado de máxima tensión y redobló la pelea por el control del peronismo del norte argentino. En una sesión caliente, cargada de acusaciones y denuncias de persecución política, el Congreso Nacional del PJ resolvió sostener las intervenciones partidarias en Salta y Jujuy y avanzar con una ofensiva judicial ante la Cámara Nacional Electoral contra los fallos que alteraron la conducción de ambos distritos.

La decisión fue aprobada con cerca del 80% de respaldo y dejó expuesta una feroz batalla interna por el futuro del peronismo, en medio de fuertes críticas a sectores alineados con el gobierno de Javier Milei y gobernadores señalados como aliados de la Casa Rosada.

En el caso salteño, el PJ nacional delegó la estrategia judicial en Pablo Kosiner y Norma Cannuni, mientras que en Jujuy la representación quedará en manos de Máximo Rodríguez.

La resolución llegó pocos días después del explosivo fallo de la jueza federal María Servini, quien intervino judicialmente el PJ de Salta y designó como interventor a José Luis Napoleón Gambetta, una figura que desató indignación dentro del kirchnerismo por su pasado ligado a la UCR.

La decisión judicial cayó como una bomba porque interrumpió el proceso de normalización partidaria que impulsaba la conducción nacional del PJ y que incluía elecciones internas previstas para el 25 de octubre, algo que había despertado entusiasmo en sectores de la militancia tras años sin competencia interna real.

En Jujuy, el conflicto también explotó semanas atrás, cuando el juez federal Esteban Eduardo Hansen desplazó a los interventores nacionales Aníbal Fernández y Gustavo Menéndez para nombrar al salteño Ricardo Villada, dirigente cercano al gobernador Gustavo Sáenz.

Mientras el Congreso sesionaba, la bronca también estalló en las calles de Salta. Militantes y dirigentes se concentraron frente a la sede partidaria bajo una consigna explosiva: “El PJ no se entrega: el peronismo resiste la embestida judicial”.

Durante la protesta, los manifestantes denunciaron una supuesta avanzada política y judicial para “disciplinar” al peronismo y debilitar a Cristina Fernández de Kirchner, a quien señalaron como el verdadero blanco de la ofensiva.

“El peronismo no se proscribe, no se interviene y no se entrega”, fue la frase que resumió el clima de rebelión interna y resistencia política que dominó toda la jornada.

Uno de los dirigentes presentes, Rodrigo Escribas, aseguró que detrás de las intervenciones existe una maniobra impulsada por sectores aliados a Milei que buscan convertir al PJ en una fuerza “arrodillada y funcional” al Gobierno nacional.

También apuntó contra la resolución de Servini, a la que calificó como una decisión tomada “entre gallos y medianoche”, y lamentó que se haya frenado el proceso electoral interno que venía movilizando a la militancia.

Por su parte, Kosiner fue todavía más duro y calificó el fallo judicial como “una vergüenza” y una intromisión inédita sobre la vida interna de los partidos políticos.

La pelea ya dejó de ser solamente judicial. Lo que está en juego es quién conducirá al peronismo en los próximos años y qué identidad política tendrá una fuerza que atraviesa una de las disputas más feroces de su historia reciente.