PJ SALTA: El peronismo salteño va a internas en medio de una crisis feroz

26/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Partido Justicialista de Salta. Imagen. Web.
El PJ salteño entró en modo guerra: tras meses de intervención, acusaciones cruzadas y operaciones internas, esta semana avanzará la convocatoria a elecciones partidarias que prometen convertirse en una batalla abierta por el control del peronismo provincial. La pelea ya no es silenciosa: el kirchnerismo, los sectores alineados con Gustavo Sáenz y el aparato histórico del justicialismo salteño comenzaron a mover fichas en medio de un clima cargado de desconfianza y pases de factura.

La crisis del PJ de Salta viene arrastrándose desde 2025, cuando el partido fue intervenido por decisión de la conducción nacional. Desde entonces, el proceso quedó atrapado entre internas feroces, denuncias de manejo discrecional y una parálisis institucional que terminó explotando en la Justicia Electoral. La Secretaría Electoral Federal cuestionó las demoras en la normalización y terminó desplazando a la intervención encabezada por Pablo Kosiner para nombrar como nuevo interventor a José Luis Napoleón Gambetta.

Ahora, Gambetta busca acelerar el llamado a internas y mostrar una imagen de apertura total. El histórico dirigente aseguró que no piensa “tachar a nadie” y prometió una convocatoria amplia para todas las líneas internas del peronismo salteño. Pero detrás del discurso conciliador, el clima es explosivo: nadie cree que la unidad llegue sin una pelea feroz por las candidaturas y el control del sello partidario.

El trasfondo político es todavía más profundo. La intervención dejó expuesta la fractura entre el PJ nacional y sectores provinciales que rechazan el control desde Buenos Aires. Raúl Medina, uno de los dirigentes que respaldó la decisión judicial, acusó directamente al kirchnerismo de querer “poner candidatos a dedo” en Salta y reclamó elecciones “transparentes”.

La convocatoria a internas aparece así como mucho más que una formalidad partidaria. Será una disputa por el futuro del peronismo salteño, atravesado por heridas abiertas, desconfianza mutua y una pelea cada vez más cruda entre quienes quieren recuperar identidad opositora y quienes priorizan acuerdos de supervivencia política.