Rinomodelación y rinoplastia: diferencias, riesgos y avances para lograr una nariz armónica

26/08/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.

El Dr. Javier Vera Cucchiaro explicó en el programa “Qué Parte No Entendiste???”, conducido por Mabel Corrales, las diferencias entre la rinomodelación y la rinoplastia, sus indicaciones, riesgos y los avances en las técnicas quirúrgicas.

La nariz ocupa un lugar central en el rostro y cualquier modificación puede generar un cambio significativo en la armonía facial. En diálogo con “Qué Parte No Entendiste???”, el programa conducido por Mabel Corrales, el Dr. Javier Vera Cucchiaro abordó las alternativas disponibles para quienes buscan modificar la forma de su nariz, desde procedimientos sin cirugía hasta intervenciones quirúrgicas.

El especialista explicó que la rinomodelación comenzó a desarrollarse con técnicas publicadas alrededor de los años 2000 y que, especialmente después de la pandemia, experimentó un importante crecimiento.

Se trata de un procedimiento que utiliza principalmente ácido hialurónico para realizar determinadas correcciones. Según explicó Vera Cucchiaro, suele tener una duración promedio de seis a ocho meses, aunque esto puede variar según cada paciente.

¿Qué se puede corregir con una rinomodelación?

El médico señaló que la rinomodelación puede utilizarse, por ejemplo, para levantar la punta nasal o disimular un sobrehueso, colocando producto por encima y por debajo de la zona para generar visualmente una línea más recta.

Sin embargo, aclaró que el procedimiento tiene limitaciones. Si una persona posee una nariz originalmente grande, agregar ácido hialurónico puede incrementar todavía más su tamaño.

Por ese motivo, remarcó la importancia de realizar una evaluación individual antes de decidir el tratamiento.

El riesgo de una mala aplicación

Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la seguridad. Vera Cucchiaro advirtió que la nariz posee una compleja red arterial, venosa y linfática, por lo que resulta fundamental que el procedimiento sea realizado por un profesional capacitado en la anatomía facial.

El especialista mencionó que una aplicación incorrecta puede generar complicaciones vasculares y, en casos extremos, comprometer la visión si el producto ingresa accidentalmente en determinados vasos sanguíneos.

Por eso recomendó que los pacientes no elijan únicamente por precio o publicidad y que verifiquen la formación y matrícula del profesional antes de realizarse cualquier procedimiento estético.

También destacó la importancia de utilizar productos autorizados y, cuando se trata de ácido hialurónico, que sea un material reversible mediante hialuronidasa.

Rinomodelación y rinoplastia: dos procedimientos diferentes

Durante la entrevista, el especialista remarcó que rinomodelación y rinoplastia no son equivalentes.

La primera es un procedimiento sin cirugía destinado a realizar determinadas modificaciones mediante sustancias de relleno. La segunda es una intervención quirúrgica que permite modificar las estructuras óseas y cartilaginosas de la nariz.

En algunos casos, ambos tratamientos incluso pueden formar parte de un mismo proceso. Vera Cucchiaro contó que existen pacientes que comienzan con una rinomodelación para observar cómo se modifica su rostro y posteriormente deciden avanzar hacia una rinoplastia.

“Me la veo, me gusta, pero ya no quiero venir cada seis meses”, ejemplificó el especialista al describir una situación habitual en su consultorio.

La rinoplastia también evolucionó

El Dr. Vera Cucchiaro explicó que las técnicas de rinoplastia experimentaron importantes cambios durante los últimos años.

Entre ellas mencionó la rinoplastia ultrasónica, una técnica que utiliza un dispositivo que trabaja sobre el hueso mediante vibraciones de alta frecuencia, permitiendo realizar determinados cortes y modificaciones con mayor precisión.

Según el especialista, esta evolución permitió disminuir el trauma quirúrgico y favorecer una recuperación más rápida en comparación con técnicas tradicionales que utilizaban martillo y escoplo.

En determinados casos también es necesario trabajar sobre el tabique nasal para obtener cartílago y lograr una adecuada proyección y estabilidad de la punta. En cirugías secundarias o terciarias, cuando ya hubo varias intervenciones, puede ser necesario recurrir a cartílago de la costilla.

¿La rinoplastia modifica la voz?

Otro de los mitos que surgió durante la conversación fue la posibilidad de que una rinoplastia cambie la voz.

Vera Cucchiaro descartó que una rinoplastia estética correctamente realizada deba modificar la voz. Al mismo tiempo, explicó que existen procedimientos sobre otras estructuras, como los realizados para tratar determinados problemas relacionados con los ronquidos, que sí pueden tener efectos sobre la voz.

Además, destacó que actualmente se busca preservar y mejorar la función respiratoria, especialmente cuando el paciente presenta alteraciones funcionales.

En su práctica, explicó, cuando existe un componente respiratorio importante puede trabajar en conjunto con un otorrinolaringólogo, mientras que otros especialistas se han dedicado específicamente a desarrollar experiencia tanto en rinoplastia estética como funcional.

La importancia de evaluar cada nariz

El especialista también se refirió a casos más complejos, como pacientes cuya punta nasal cae al sonreír.

En estas situaciones puede ser necesario intervenir sobre el llamado depresor del tabique nasal, un músculo que puede contribuir al descenso de la punta durante la sonrisa.

Según explicó, el tratamiento adecuado de esta estructura puede producir modificaciones no solamente en la nariz sino también en la expresión de la sonrisa, por lo que la planificación debe ser individualizada.

¿Cuándo se ve el resultado definitivo?

Una de las preguntas de Mabel Corrales estuvo relacionada con los tiempos de recuperación y el momento en que el paciente puede apreciar el resultado final.

Vera Cucchiaro señaló que, como referencia general, el resultado puede evaluarse aproximadamente a los tres meses de perfil y a los seis meses de frente.

No obstante, aclaró que el tiempo puede variar según las características de cada persona. Las pieles más gruesas, por ejemplo, pueden requerir más tiempo para que disminuya completamente el edema.

El especialista destacó que las técnicas actuales permiten que muchos pacientes puedan regresar a su trabajo y a su vida social aproximadamente una o dos semanas después de la intervención, aunque cada recuperación depende de la cirugía y de las características individuales.

Una cirugía con resultados duraderos

Finalmente, Vera Cucchiaro destacó que la rinoplastia presenta una importante estabilidad a largo plazo.

Aunque aclaró que en medicina no corresponde hablar de resultados “de por vida”, explicó que la necesidad de una nueva intervención exclusivamente por cambios derivados del envejecimiento sería poco frecuente.

El mensaje central del especialista fue que, más allá de buscar un cambio estético, cualquier procedimiento sobre la nariz debe priorizar la seguridad, la función respiratoria y una evaluación personalizada.

La recomendación para quienes estén considerando una rinomodelación o una rinoplastia es consultar con un profesional especializado, conocer qué procedimiento resulta adecuado para cada caso y verificar previamente su formación y habilitación.

El Dr. Javier Vera Cucchiaro atiende en Entre Ríos 220, en la ciudad de Salta.