Salarios, jubilaciones y programas sociales: el ajuste de Milei profundiza la caída del consumo

02/11/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Negocios cerrados y recesión, provocado por el plan de Javier Milei. Imagen. Web.
La pérdida de empleos registrados, las paritarias por debajo de la inflación y el retroceso de los ingresos previsionales y sociales limitan la recuperación del consumo. Un informe advierte que el deterioro del poder adquisitivo podría condicionar la actividad económica durante 2027.

El ajuste sobre los ingresos de trabajadores, jubilados y beneficiarios de programas sociales continúa impactando en el consumo y se suma a las dificultades de la economía argentina para salir de la recesión. La combinación de salarios que crecen por debajo de la inflación, jubilaciones rezagadas y recortes en partidas sociales mantiene a los hogares sin margen para recuperar su capacidad de compra.

Los datos laborales muestran la dimensión del deterioro: desde noviembre de 2023 se perdieron más de 370.000 puestos de trabajo asalariados registrados, mientras que la participación de los trabajadores en la distribución del ingreso descendió del 45,4% al 42,9% durante el último año.

El escenario también está marcado por una política salarial que mantiene los aumentos paritarios por debajo del 2% mensual y por el ajuste del gasto previsional y social. Estas medidas forman parte del esquema económico del Gobierno de Javier Milei y, según el análisis publicado, contribuyen a frenar la recuperación de la actividad.

Más de 370.000 empleos registrados perdidos desde noviembre de 2023

La caída del empleo y de la participación de los trabajadores en los ingresos refleja el impacto del programa económico sobre el mercado laboral.

De acuerdo con los datos del INDEC, la porción del ingreso que corresponde al trabajo pasó del 45,4% al 42,9% en el último año. Si se excluye al sector público, la participación de los trabajadores se reduce al 35,3%.

En paralelo, el empleo privado registrado acumula 66.000 puestos de trabajo destruidos durante 2026. Si la comparación se realiza con agosto de 2023, la pérdida supera los 301.000 empleos, una cifra mayor a los 258.000 puestos que se habían destruido durante la crisis de 2018-2019.

La situación también alcanza al entramado empresarial. El número de empleadores acumula diez trimestres consecutivos de caída neta, con una reducción de 31.607 empresas. Según los datos citados en el informe, la cantidad de empresas empleadoras llegó a su nivel más bajo desde 2006.

Las perspectivas para 2027 tampoco muestran señales de recuperación inmediata. El análisis plantea que la continuidad de las paritarias limitadas, junto con el ancla cambiaria y el ajuste fiscal, seguirá condicionando los ingresos de los hogares.

El gasto previsional y social acumula fuertes recortes

El ajuste también se refleja en las partidas destinadas a jubilaciones y programas sociales. Según un informe de la consultora C-P, el gasto en previsión social cayó un 9,1% durante 2026 frente a 2025 y un 26% respecto del mismo período de 2023.

Entre los programas con mayores retrocesos interanuales se encuentran:

  • Otros programas sociales: caída del 26%.

  • PAMI: reducción del 4,5%.

  • Asignaciones familiares: descenso del 7,1%.

  • Pensiones no contributivas: baja del 0,9%.

La Asignación Universal por Hijo (AUH) fue el único programa que registró un incremento, con una suba del 2,8% frente a 2025. Sin embargo, su incidencia sobre el gasto total en previsión social fue de apenas 0,6 puntos.

En contraste, la Tarjeta Alimentar permanece congelada en $72.250, lo que representa una pérdida real del 1,9%.

Un relevamiento del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA también expuso las limitaciones de estas prestaciones. En julio, la AUH cubría apenas un tercio de la Canasta Básica Alimentaria y el 15,1% de la Canasta Básica Total para un hogar integrado por dos adultos y dos menores.

La Prestación Alimentar, por su parte, alcanzaba a cubrir el 16% de la Canasta Básica Alimentaria y el 7,2% de la Canasta Básica Total. Los porcentajes se ubicaron entre cinco y seis puntos por debajo de los niveles registrados en junio de 2024.

Jubilación mínima: 9,9% por debajo de noviembre de 2023

La política previsional también limita la recuperación de los ingresos de los adultos mayores. Durante septiembre, las jubilaciones medias y altas registraron una mejora real del 0,2%, impulsada por el mecanismo de actualización mensual.

Sin embargo, la situación fue diferente para quienes cobran el haber mínimo. Según el informe de C-P, la jubilación mínima de $498.631 no logró recuperar poder adquisitivo debido al congelamiento del bono.

Al compararla con noviembre de 2023, el haber mínimo se encuentra 9,9% por debajo en términos reales. Este dato adquiere mayor relevancia porque alcanza a más del 60% de los jubilados.

Desde la consultora señalaron que la desaceleración de la inflación prácticamente no genera mejoras para quienes perciben la mínima y termina consolidando sus ingresos en niveles bajos.

Paritarias por debajo del 2% y salarios que no logran recuperarse

Los acuerdos salariales más recientes muestran que el Gobierno mantiene una pauta de aumentos inferior al 2% mensual. El esquema limita las posibilidades de recomposición del poder adquisitivo y condiciona la recuperación del consumo.

El economista Federico Pastrana, director de la consultora C-P, sostuvo que esta dinámica no responde simplemente al funcionamiento del mercado, sino que constituye una pieza central del programa económico.

Para analizar la evolución de los ingresos, el informe tomó como referencia las negociaciones de tres sectores: Comercio, Construcción y Camioneros.

  • Comercio: acordó aumentos del 1,9% mensual durante el último trimestre del año, con una suma fija adicional de $25.000 en dos meses.

  • Construcción: estableció incrementos decrecientes, del 1,9% al 1,7%.

  • Camioneros: mantiene negociaciones trimestrales con porcentajes de entre 1,8% y 1,7%, además de sumas fijas proporcionales. En el último acuerdo, estas representaron un impacto del 1,1%.

Según Pastrana, para que exista una recuperación salarial la inflación mensual debe ubicarse por debajo de los porcentajes acordados. Sin embargo, advirtió que incluso con una inflación del 1,9%, la recomposición sería demasiado lenta y los salarios tardarían más de un año en recuperar lo perdido durante los últimos 12 meses.

El diagnóstico apunta a una contradicción central del programa económico: mientras el Gobierno busca sostener la desinflación mediante límites a las actualizaciones salariales y el recorte del gasto público, la pérdida de ingresos, la destrucción de empleo y la reducción de las prestaciones sociales siguen debilitando el consumo.

Con este escenario, la recuperación de la actividad económica aparece condicionada por la evolución de los salarios, las jubilaciones y las transferencias sociales, en un contexto que también proyecta dificultades de cara a 2027.