18/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa.
Durante el juicio, la Fiscal sostuvo que el condenado empleó «la seducción y el engaño para captar, el terror para someter y la manipulación para garantizar la impunidad». Se revocó el arresto domiciliario que venía cumpliendo.
La Fiscal Penal 3 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS), Celina Morales Torino, representó al Ministerio Público Fiscal durante el juicio en el que un hombre fue condenado a la pena de seis años de prisión de cumplimiento efectivo por resultar autor del delito de abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de una niña de 12 años.
En la audiencia de cesura realizada tras el veredicto condenatorio, la jueza Cecilia Flores Toranzos dispuso además la revocación del arresto domiciliario que venía cumpliendo el condenado.
Según expuso la Fiscal, la niña conoció al acusado en un restaurante donde él se desempeñaba como mozo. Aprovechando un momento en que la menor se encontraba sola, le manifestó que era muy linda e inició contacto con ella a través de redes sociales, donde le hizo creer que tenía 16 años.
Durante un encuentro que mantuvo con la víctima, el acusado exhibió un cuchillo que llevaba en su mochila y le manifestó falsamente haber estado detenido por haber cometido un homicidio durante una pelea callejera. Para la Fiscalía, esa conducta tuvo por finalidad infundir temor en la niña y someter su voluntad.
Posteriormente, acordaron un encuentro en el departamento donde residía el padre de la niña y le solicitó ingresar por un sector que no fuera captado por las cámaras de seguridad. En el lugar, logró que la niña se dirigiera a una habitación, donde abusó sexualmente de ella pese a sus reiterados pedidos para que se detuviera. «El miedo fundado a sufrir un ataque contra su vida anuló cualquier capacidad de resistencia de la víctima», afirmó la Fiscal.
Asimismo, el condenado convenció a la menor de formatear el teléfono celular con el propósito de borrar el rastro digital de las comunicaciones mantenidas entre ambos y desactivar la geolocalización del dispositivo. También se ideó una falsa versión sobre un supuesto robo del teléfono para justificar su desaparición ante sus padres y posteriormente ofrecerlo a la venta a través de redes sociales.
La fiscal sostuvo que la responsabilidad penal del acusado quedó acreditada mediante la reproducción del testimonio de la niña en Circuito Cerrado de Televisión, informes médicos y psicológicos, declaraciones testimoniales y distintas evidencias recolectadas durante la investigación.
Durante sus alegatos, Morales Torino afirmó que las pruebas producidas durante el debate permitieron acreditar que el ahora condenado utilizó «la seducción y el engaño para captar, el terror para someter y la manipulación para garantizar la impunidad», desplegando distintas conductas para acercarse a la víctima, infundirle miedo y procurar luego la eliminación de evidencias digitales.
Con información del Ministerio Público Fiscal de la Provincia de Salta.







