SALUDEN A LAS HARINAS QUE YA SE VAN: Advierten una fuerte caída en el consumo de pan y facturas

14/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Ilustrativa. Web.
Representantes del sector panadero advirtieron que el consumo de pan cayó entre un 50% y un 60%, mientras que las ventas de facturas y productos de pastelería se redujeron alrededor de un 80%. Además, señalaron el cierre de miles de panaderías en todo el país.

Representantes del sector panadero aseguraron que el consumo de pan tradicional cayó entre un 50% y un 60%, mientras que las ventas de facturas, tortas y otros productos de pastelería registraron una baja cercana al 80%, en un contexto de caída del poder adquisitivo.

Según explicó Martín Pinto, presidente de la Federación de Panaderos de Merlo y referente de la Cámara de Industriales Panaderos de la Ciudad de Buenos Aires (CIPAN), los hábitos de compra cambiaron de forma significativa y los clientes adquieren cada vez menores cantidades de pan.

«La gente ya dejó de consumir casi pan; hoy compra todo fraccionado, una o dos flautitas», afirmó el dirigente.

Pinto sostuvo que el sector atraviesa una crisis desde hace más de dos años y aseguró que la situación continúa deteriorándose.

Además, indicó que las ventas de productos de pastelería presentan una caída aún mayor, con reducciones de entre el 85% y el 90%, aunque los datos generales del sector ubican ese descenso en torno al 80%.

En cuanto al impacto sobre la actividad, el dirigente afirmó que ya cerraron alrededor de 2.850 panaderías en todo el país, lo que, según sus estimaciones, provocó la pérdida de unos 17.000 puestos de trabajo.

El sector también atribuye las dificultades al incremento de los costos operativos, especialmente por las tarifas de los servicios y el precio de la harina. De acuerdo con los panaderos, muchos establecimientos trabajan actualmente alrededor del 50% de su capacidad.

Otro de los cambios señalados fue la disminución de clientes jubilados. Según Pinto, la caída de los ingresos llevó a que muchas personas deban priorizar otros gastos, lo que redujo el consumo de productos de panadería.