01/09/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Federico Sturzenegger. Imagen: Noticias Argentinas.
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, publicó una columna en la que defendió el rumbo económico de Javier Milei y atribuyó parte del fracaso del gobierno de Mauricio Macri a que abandonó su estrategia. Su análisis generó cuestionamientos por minimizar, según sus críticos, el impacto de la pérdida de empleos, el cierre de empresas y la caída del poder adquisitivo.
Federico Sturzenegger salió públicamente a respaldar el rumbo económico de Javier Milei y utilizó el fracaso de la gestión de Mauricio Macri como argumento para defender la necesidad de que el actual Gobierno mantenga su programa.
En una columna publicada en La Nación, titulada “Más allá del ruido”, el ministro de Desregulación sostuvo que un gobierno debe mantenerse fiel a sus ideas cuando considera que los resultados acompañan. Para Sturzenegger, el principal error de la administración macrista fue abandonar su rumbo frente a las críticas y las dificultades políticas.
El funcionario aseguró que durante el gobierno de Macri “todo iba bien hasta 2017” y planteó que la presión política terminó provocando un cambio de estrategia. Sin embargo, su interpretación dejó afuera buena parte de los cuestionamientos económicos que atravesaron aquella gestión.
El FMI y la herencia del modelo macrista
Uno de los puntos más discutidos del planteo de Sturzenegger es su interpretación del acuerdo entre el gobierno de Macri y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El entonces presidente anunció el acuerdo el 8 de mayo de 2018, pocos meses después de la victoria de Cambiemos en las elecciones legislativas de 2017. El programa contempló un préstamo de hasta US$57.000 millones, de los cuales ingresaron más de US$44.000 millones.
El acuerdo se convirtió en el mayor programa de asistencia financiera de la historia del FMI hasta ese momento y representó una exposición extraordinaria para la Argentina en relación con su cuota dentro del organismo.
El debate sobre el destino de esos fondos continuó incluso después del final del gobierno de Macri. El propio expresidente afirmó en 2021 que una parte del dinero había sido utilizada para atender la salida de capitales de bancos y agentes económicos preocupados por un eventual regreso del kirchnerismo.
La discusión sobre aquella etapa vuelve ahora al centro de la escena porque Sturzenegger utiliza el caso Macri como advertencia para defender que Milei no abandone su programa frente a las críticas.
Crecimiento económico: la principal carta del Gobierno
En su columna, Sturzenegger destacó los datos de crecimiento económico registrados durante la administración libertaria. Según sus números, la Argentina habría crecido 6,7% durante el primer año de Milei y 3,5% durante el segundo, mientras que las proyecciones mencionadas para los próximos períodos ubican el crecimiento en torno al 2,7% y 3%.
El ministro reconoce que ese crecimiento presenta diferencias importantes entre sectores. Sin embargo, utiliza la expansión de determinadas actividades para sostener que el programa económico está produciendo resultados.
La principal discusión aparece al analizar qué sectores están creciendo y cuánto empleo generan. El cuestionamiento planteado por sus críticos es que actividades como energía, minería y otros sectores primarios pueden aumentar fuertemente su producción sin generar una cantidad equivalente de puestos de trabajo.
Mientras tanto, actividades con una elevada participación en el empleo formal, como industria, comercio y construcción, enfrentan dificultades y registran pérdida de actividad en distintos períodos.
El dato de los 500.000 empleos
Otro de los argumentos utilizados por Sturzenegger es que durante la gestión de Milei se crearon aproximadamente 500.000 puestos de trabajo.
Pero el propio ministro introduce una aclaración relevante: una parte de ese crecimiento estaría vinculada con la expansión del monotributo y con el traslado de trabajadores hacia modalidades laborales diferentes al empleo asalariado tradicional.
Este punto resulta central en la discusión sobre la calidad del empleo. Un trabajador monotributista no cuenta con las mismas condiciones que un asalariado registrado: no posee, bajo esa modalidad, los mismos mecanismos de protección vinculados con aguinaldo, vacaciones pagas, horas extras e indemnización por despido.
La discusión, por lo tanto, no pasa únicamente por cuántos puestos se crean, sino también por qué tipo de empleo se genera y bajo qué condiciones laborales.
Pérdida de empleos registrados y cierre de empresas
Los datos mencionados en el análisis también muestran un escenario complejo para el mercado laboral formal. Desde noviembre de 2023, se señala una pérdida neta de aproximadamente 337.000 puestos de trabajo registrados.
El número representa el saldo entre empleos que ingresaron y salieron del sistema formal y no significa que exactamente esa cantidad de personas haya quedado desempleada.
Otro dato cuestionado es el cierre de más de 30.000 empresas. Desde el Gobierno se relativiza el impacto argumentando que una gran proporción de esos establecimientos tenía uno o dos trabajadores.
Pero para el mercado laboral el cierre de empresas no deja de ser un dato relevante, especialmente si se combina con la reducción del empleo registrado y el crecimiento de modalidades laborales más precarias.
Salarios, consumo y pobreza
Sturzenegger también destacó la evolución de los ingresos de los trabajadores informales y sostuvo que sus remuneraciones reales se encuentran muy por encima del nivel de 2023.
El dato debe ser analizado junto con los cambios metodológicos introducidos por el INDEC en la medición de ingresos y pobreza. Desde fines de 2024, la encuesta comenzó a captar con mayor detalle determinadas transferencias y recursos que no necesariamente provienen de salarios, entre ellos AUH, Tarjeta Alimentar y otros programas.
Esto genera una discusión metodológica sobre la comparación directa de los indicadores entre períodos con instrumentos de medición diferentes.
También existe otro factor que impacta sobre la pobreza: la evolución de los precios de los alimentos. La desaceleración de la inflación y una relativa estabilidad cambiaria contribuyeron a que algunas canastas aumentaran por debajo del nivel general de precios.
Sin embargo, el ingreso disponible de los hogares también está condicionado por el fuerte aumento de tarifas, servicios, prepagas, telefonía e internet, entre otros gastos. Por eso, una mejora de determinados indicadores de pobreza no necesariamente implica una recuperación equivalente de la capacidad de consumo de las familias.
En materia laboral, el panorama continúa siendo uno de los principales puntos de controversia. El análisis citado sostiene que el salario mínimo vital y móvil cayó más de 40%, mientras que la informalidad habría alcanzado el 44% y el desempleo habría pasado del 5,7% al 7,8%.
El modelo exportador y la deuda externa
Sturzenegger también reivindicó el crecimiento de las exportaciones vinculadas con energía, minería y actividades primarias. Según su interpretación, las medidas de desregulación impulsadas por el Gobierno contribuyeron a reducir costos y mejorar la competitividad de esos sectores.
Pero existe un debate sobre cuánto de ese proceso puede atribuirse exclusivamente a la gestión de Milei. En sectores como Vaca Muerta, por ejemplo, el desarrollo de inversiones y producción comenzó mucho antes del actual Gobierno.
La expansión de las exportaciones tampoco elimina automáticamente el problema de la disponibilidad de dólares. Los pagos de deuda, la demanda privada de divisas y otras salidas de capital pueden absorber una parte importante de los dólares generados por el comercio exterior.
Uno de los principales desafíos aparece hacia adelante. Entre 2027 y 2029, la Argentina deberá afrontar vencimientos de deuda externa por más de US$60.000 millones, según las cifras citadas en el análisis.
Durante su gestión, Milei recurrió además a dos blanqueos de capitales, acordó un nuevo programa con el FMI y recibió aproximadamente US$16.000 millones correspondientes al organismo, de acuerdo con los datos utilizados en la nota.
El Gobierno también obtuvo en 2025 un respaldo extraordinario del Tesoro de Estados Unidos en medio de una fuerte tensión cambiaria previa a las elecciones legislativas.
La verdadera prueba para Milei
El argumento central de Sturzenegger es que Milei no debería cometer el mismo error que, según su interpretación, cometió Macri: abandonar el rumbo frente a las presiones políticas y económicas.
La cuestión de fondo, sin embargo, es si el crecimiento registrado puede sostenerse y transformarse en más empleo formal, mejores salarios y mayor capacidad de consumo, al mismo tiempo que la Argentina enfrenta fuertes compromisos de deuda.
El desafío será todavía mayor si el crecimiento continúa concentrado en sectores que generan relativamente pocos puestos de trabajo frente al peso que tienen actividades como la industria, el comercio y la construcción.
Por eso, la discusión sobre el modelo económico no se reduce a una cifra de crecimiento del PBI. También involucra empleo, salarios, empresas, consumo, deuda, dólares y distribución de los beneficios de la expansión económica.
La comparación con Macri que propone Sturzenegger, en definitiva, abre una pregunta que el Gobierno deberá responder con resultados: ¿el programa de Milei logrará sostener el crecimiento sin repetir los desequilibrios que terminaron llevando a la Argentina a otra crisis de financiamiento externo?







