19/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Marcha de universidades. Imagen: Web.
El conflicto entre el gobierno de Javier Milei y las universidades públicas volvió a escalar con fuerza después de que la CONADU anunciara una nueva semana de paro nacional en todas las casas de altos estudios del país. La medida de fuerza se realizará entre el 25 y el 31 de mayo y amenaza con paralizar completamente el funcionamiento académico en medio de una feroz pelea por salarios, presupuesto y financiamiento educativo.
La decisión fue tomada por el plenario nacional del gremio docente universitario en un clima de máxima tensión y fuerte malestar contra la administración libertaria. Desde el sector acusan al Gobierno de incumplir deliberadamente la Ley de Financiamiento Universitario mientras profundiza el ajuste sobre las universidades públicas y mantiene congeladas las negociaciones salariales.
La nueva huelga llega después de la gigantesca Marcha Federal Universitaria que sacó a las calles a más de un millón de personas y convirtió al conflicto educativo en uno de los focos de resistencia más fuertes contra el plan económico oficial.
Desde la conducción de CONADU lanzaron durísimas críticas contra la Casa Rosada y aseguraron que el Ejecutivo respondió con más ajuste frente al reclamo masivo de estudiantes, docentes y trabajadores universitarios. La secretaria general del gremio, Clara Chevalier, sostuvo que el sistema universitario atraviesa una situación crítica y advirtió que la pelea recién comienza.
Según los números difundidos por la federación, los salarios docentes perdieron un 34 por ciento de poder adquisitivo desde el inicio de la gestión libertaria. Además, denunciaron que no existen actualizaciones paritarias desde octubre de 2024 y alertaron que numerosos cargos iniciales ya quedaron por debajo de la línea de pobreza.
El panorama económico dentro de las universidades comenzó a transformarse en una bomba social. Docentes e investigadores aseguran que la situación es “insostenible” y advierten sobre renuncias, deserción académica y un deterioro acelerado del sistema público de educación superior.
La medida de fuerza no se limitará únicamente al paro de actividades. El plan de lucha incluye clases públicas, protestas callejeras, acciones de visibilización y movilizaciones frente al Palacio Pizzurno, sede del área educativa nacional. El objetivo es presionar al Gobierno para que reabra de inmediato la discusión salarial y garantice fondos para el funcionamiento de las universidades.
En paralelo, la CONADU confirmó que avanzará en una estrategia de unidad con otros sectores sindicales y sociales. El gremio participará de la Marcha Federal de Salud y también del lanzamiento del Frente Educativo Nacional, que buscará reunir a distintos actores enfrentados al ajuste oficial.
La tensión no solo atraviesa el plano salarial. Rectores nucleados en el Consejo Interuniversitario Nacional advirtieron que lo que está en juego es el futuro mismo del sistema universitario argentino y denunciaron ataques políticos y mediáticos contra autoridades académicas.
Desde el ámbito universitario ya alertan que, si no aparece una respuesta concreta del Gobierno, el segundo cuatrimestre podría arrancar directamente atravesado por un conflicto aún más duro, con riesgo de paralización total en facultades y universidades de todo el país.
Mientras Milei continúa defendiendo el ajuste fiscal y cuestionando públicamente a sectores de la educación pública, las universidades nacionales se encaminan a una nueva escalada de protestas que promete profundizar todavía más la guerra abierta entre el oficialismo libertario y el sistema universitario.






