200 HECTÁREAS ARRASADAS EN CAFAYATE

20/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Tras dos semanas del inicio del incendio en Cafayate, esperan poder apagarlo en su totalidad si las condiciones climatológicas lo permiten. Imagen: Redes Sociales.
La emergencia ambiental que mantiene en vilo a Cafayate desde hace casi dos semanas suma cada día nuevos capítulos de preocupación, incertidumbre y angustia. Mientras brigadistas, bomberos, policías y equipos de emergencia continúan luchando contra las llamas, ya son más de 200 hectáreas de bosque nativo las que fueron consumidas por el incendio que afecta a la zona desde el pasado 7 de junio y que volvió a reactivarse con fuerza durante la jornada del jueves a causa del viento zonda.

Aunque las autoridades lograron contener el avance del fuego durante las últimas horas, la amenaza sigue latente. Los focos activos continúan bajo vigilancia permanente y las condiciones climáticas mantienen en alerta a quienes trabajan sin descanso para evitar una nueva expansión del siniestro.

La situación es tan delicada que más de un centenar de personas permanece desplegado en la zona realizando tareas de combate, control y monitoreo. Bomberos voluntarios, brigadistas provinciales y nacionales, personal de Defensa Civil, efectivos policiales y especialistas en manejo del fuego conforman un enorme operativo que busca evitar que el desastre ambiental siga creciendo.

El jefe de Bomberos Voluntarios de Cafayate, Gabriel Domingo, fue contundente al describir el panorama. Explicó que el incendio todavía está lejos de darse por extinguido y advirtió que serán necesarios varios días de bajas temperaturas para eliminar por completo los focos que permanecen activos entre la vegetación quemada.

Las llamas ya dejaron secuelas visibles en el paisaje vallisto. La superficie afectada se encuentra entre los márgenes de la Ruta Nacional 68 y el acceso al Parque de Paneles Solares, en las afueras de la ciudad, una zona donde el monte nativo constituye uno de los ecosistemas más frágiles y valiosos de la región.

Pero el impacto ambiental podría ser mucho más grave de lo que muestran las cifras iniciales. Según precisó el secretario de Ambiente de la Provincia, Alejandro Aldazábal, las 200 hectáreas devastadas representan aproximadamente el tres por ciento del total del bosque nativo protegido existente en el departamento Cafayate.

La cifra genera especial preocupación porque el área forestal de la región es reducida. Actualmente existen apenas 6.365 hectáreas categorizadas como bosque protegido dentro del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos, por lo que cada hectárea perdida representa un golpe significativo para el equilibrio ambiental de los Valles Calchaquíes.

La alarma es aún mayor porque la zona afectada forma parte de sectores que años atrás fueron incorporados a los mapas de protección ambiental gracias al reclamo de vecinos e instituciones locales que buscaban preservar los últimos remanentes de monte nativo existentes en la región.

Mientras se combate el fuego, también avanza una investigación judicial que podría abrir una nueva dimensión del caso. La fiscal penal de Cafayate, Sandra Rojas, encabeza una causa destinada a determinar cómo se originó el incendio y si detrás del desastre existió intervención humana.

La investigación se inició a partir de una denuncia presentada por la intendenta Rita Valeria Guevara y apunta a esclarecer lo ocurrido en terrenos correspondientes a la matrícula catastral N° 6524, perteneciente a la Finca El Monte SA.

Los investigadores ya comenzaron a recolectar testimonios y evidencias que podrían resultar clave. Algunas declaraciones incorporadas al expediente mencionan movimientos sospechosos de personas en las inmediaciones del lugar antes de que comenzaran las llamas. También se analiza información vinculada a la presencia de un vehículo que habría sido observado en la zona y cuya participación aún está siendo verificada.

Como si esto fuera poco, la fiscalía también investiga antecedentes de incendios registrados durante mayo en el mismo sector, una circunstancia que incrementa las sospechas y abre nuevas líneas de análisis.

Por ahora no se descarta ninguna hipótesis. Los investigadores intentan establecer si el fuego fue producto de causas naturales, una negligencia o una acción intencional que podría derivar en la imputación por el delito de estrago.

Mientras tanto, Cafayate sigue en guardia. Los equipos de emergencia no bajan la intensidad de los operativos y los bomberos ya anticiparon que durante todo el fin de semana permanecerán desplegados en la zona para evitar que cualquier cambio climático reactive nuevamente las llamas.

La batalla contra el fuego continúa y el temor persiste. Cada hora que pasa sin lluvias ni bajas temperaturas mantiene abierta una amenaza que ya dejó una profunda herida en uno de los paisajes naturales más emblemáticos de Salta.