20/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Explosiva interna libertaria, la madre de Villarruel acusó a Milei y Karina de tenerle celos y dijo que espían a la vicepresidenta. Imagen: Web.
La guerra silenciosa que desde hace meses atraviesa las entrañas del poder libertario acaba de sumar un capítulo explosivo. Esta vez no fue un dirigente opositor ni un analista político quien agitó las aguas, sino nada menos que Diana de Stefani, madre de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien lanzó durísimas acusaciones contra el presidente Javier Milei y su hermana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Victoria Villarruel con su mamá, la Sra. Diana Destéfani. Imagen: Web.
En declaraciones radiales que sacudieron el escenario político nacional, De Stefani aseguró que su hija es víctima de espionaje permanente y sugirió que tanto el Presidente como su hermana sienten celos por el creciente respaldo popular que conserva la Vicepresidenta dentro de amplios sectores del electorado.
Las afirmaciones llegaron en medio de una relación cada vez más deteriorada entre Villarruel y la Casa Rosada, una tensión que ya dejó de ser un secreto para transformarse en una disputa abierta por espacios de poder dentro del oficialismo.
«Todo el mundo la espía«, disparó la madre de la Vicepresidenta, dejando una frase que rápidamente generó repercusiones en el ámbito político. La declaración alimentó las versiones que desde hace tiempo circulan sobre un clima de extrema desconfianza dentro del Gobierno nacional.
Pero las revelaciones no terminaron allí. Consultada sobre los motivos de la supuesta hostilidad hacia Villarruel, De Stefani apuntó directamente a la popularidad de su hija y deslizó que ese crecimiento político genera incomodidad en el círculo más cercano al Presidente.
Según afirmó, Villarruel conserva un fuerte arrastre electoral y una imagen positiva que incluso habría sido determinante para atraer votantes que desconfiaban del estilo confrontativo de Javier Milei. «Mucha gente que no se sentía identificada con Milei lo votó por ella», sostuvo.
La declaración más explosiva llegó cuando fue consultada sobre la posibilidad de que los celos provinieran del propio mandatario. Lejos de descartar la hipótesis, respondió que podría tratarse de Milei, de Karina o de ambos.
La madre de la Vicepresidenta también dejó al descubierto lo que, según dijo, se comenta puertas adentro del entorno de Villarruel. Al referirse al funcionamiento interno del Gobierno, aseguró que su hija le manifestó en privado que quien realmente gobierna es Karina Milei, una frase que golpea de lleno en el corazón de la estructura de poder libertaria.
Las declaraciones aparecen además en un momento particularmente delicado. Villarruel confirmó su presencia en los actos por el Día de la Bandera, una decisión interpretada por algunos sectores como un nuevo desafío político hacia el núcleo duro de la Casa Rosada, especialmente después de las versiones que indicaban que había sido excluida de ciertas decisiones protocolares y políticas.
En medio de ese contexto, De Stefani defendió con firmeza el comportamiento institucional de su hija y rechazó las críticas provenientes del oficialismo. Según sostuvo, la Vicepresidenta mantiene una conducta respetuosa de las instituciones y busca cumplir el mandato para el que fue elegida.
Sin embargo, uno de los momentos más incómodos de la entrevista llegó cuando le preguntaron por las sospechas y cuestionamientos que pesan sobre Karina Milei. Tras intentar esquivar la respuesta durante algunos segundos, terminó pronunciando una frase que no pasó desapercibida: «No se ve transparente».
La afirmación encendió aún más una interna que ya muestra señales evidentes de fractura y que amenaza con convertirse en uno de los mayores dolores de cabeza para el oficialismo. Mientras Milei intenta sostener la unidad política de su espacio, las palabras de la madre de Villarruel dejaron expuesta una feroz disputa por el poder que parece estar lejos de apagarse.
Lo que hasta hace poco eran rumores de pasillo hoy se transformó en declaraciones públicas que profundizan las sospechas de una convivencia cada vez más difícil entre el Presidente, su poderosa hermana y una Vicepresidenta que sigue acumulando protagonismo propio. La pelea libertaria ya no se esconde detrás de los despachos oficiales: ahora se libra a cielo abierto.








