En esa línea, el partido que lidera Mauricio Macri profundizó: «Dicho trámite consiste en girar el expediente del desafuero, otorgar un plazo mínimo para el derecho a defensa -que puede incluir un descargo por escrito- y proceder a la suspensión del legislador. Alternativamente, también podría optarse por la expulsión siguiendo el mismo procedimiento». «En el PRO somos coherentes y respetamos las normas para evitar impugnaciones judiciales. El peor escenario es que un acto de corrupción quede impune por la violación de los procesos legales», continúa.
Para la conducción del partido amarillo, «resulta llamativo que quienes se oponían a impedir que un condenado en segunda instancia fuera candidato hoy expulsen sin el mínimo debido proceso a un senador (Edgardo Kueider), mientras protegen a otro (Oscar Parrilli)». «Esto demuestra, una vez más, que como hemos sostenido siempre desde el PRO, no existe acuerdo alguno con el kirchnerismo que pase el más mínimo filtro republicano. Seguiremos defendiendo los valores de la institucionalidad, la justicia y la transparencia como lo hicimos desde nuestra irrupción en la política argentina, hace más de 20 años», cerró el documento.
La expulsión de Kueider fue avalada por cuatro senadores del PRO: Luis Juez, Guadalupe Tagliaferri, Victoria Huala y Beatriz Ávila. Mientras que los que votaron por la negativa fueron Andrea Cristina, Enrique Goerling, Carmen Álvarez Rivero y Alfredo De Angeli.
Abad explicó por qué no votó la expulsión de Kueider: «El Senado se convirtió en juez»
El senador y titular del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical bonaerense, Maximiliano Abad, argumentó que rechazó la expulsión de Edgardo Kueider al considerar que el Senado de la Nación se atribuyó las facultades de la Justicia.
«El Senado de la Nación se convirtió en juez frente al caso Kueider. Para hacerlo de manera correcta debió seguir los mismos pasos que los tribunales: recopilar las pruebas, documentarlas, evaluarlas y luego dictaminar», publicó Abad en su cuenta de X. Para Abad, en lugar «de actuar desde el lugar institucional que le corresponde como Cámara alta del poder legislativo, el Senado jugó para la tribuna».