CAUSA CUADERNOS EN LLAMAS: La defensa de Cristina destapa el “engaño” y exige anular todo el proceso

05/02/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Causa Cuadernos, otra de las puntas de lanza de la persecución política a Cristina Fernández de Kirchner. Imagen: Web.
En un golpe de efecto judicial y político que sacude los cimientos del llamado juicio del siglo, la defensa de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner lanzó una ofensiva total contra la causa Cuadernos, reclamando nada menos que la nulidad de todo el juicio oral y público. En la apertura de la etapa de cuestiones preliminares del proceso que investiga supuestos sobornos durante el kirchnerismo, el abogado Carlos Beraldi no se guardó nada y acusó al fiscal Carlos Stornelli y al fallecido juez Claudio Bonadio de haber montado un expediente viciado desde su origen para voltear la historia con la espada de la Justicia.

Desde temprano en una audiencia del Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7), Beraldi desplegó una arremetida implacable: sostuvo que el juicio está viciado de nulidad porque “surgió de un engaño” y porque el fiscal y el juez habrían tomado contacto con las pruebas antes de ordenarse legalmente, rompiendo todas las reglas de imparcialidad y debido proceso. “Acá no hubo sorteo, no hubo nada: los eligieron a dedo”, sentenció el letrado en referencia directa a cómo, según él, se eligió al fiscal y al juzgado que terminaron con el caso en sus manos.

Pero eso no fue todo: la defensa no se limitó a criticar formalismos procesales. Beraldi lanzó una acusación extremadamente dura sobre la llamada “estafa de los arrepentidos”, concepto con el que denunció que el Ministerio Público Fiscal transformó a la Justicia en “un instrumento de presión y chantaje”, forzando confesiones de imputados colaboradores bajo presión para sostener el andamiaje probatorio del expediente. Para él, las declaraciones de los 31 arrepentidos en la causa —hasta ahora piedra angular de la acusación— no fueron libres ni espontáneas, sino producto de una estrategia destinada a quebrar voluntades y fabricar culpables.

El planteo fue tan agresivo que incluyó una denuncia de forum shopping —una maniobra para direccionar el caso hacia un tribunal o fiscal que convenga— y la imputación directa de “aprietes” y “maniobras extorsivas” sobre quienes declararon colaborando. Beraldi insinuó que tanto Stornelli como Bonadio manipularon el proceso desde un principio para garantizar que el juicio llegara a sus manos, violando por completo la garantía del juez natural.

Estas acusaciones no quedaron en meras palabras: la defensa argumentó que el proceso está tan contaminado que se encuentra legalmente “nulo” desde el vamos, lo que, de prosperar, cuestionaría la continuidad del juicio completo. En ese terreno, el abogado postuló que no se puede avanzar con indagatorias, citación de testigos ni análisis probatorio si antes no se decide sobre la invalidez total del expediente, una estrategia que pone en jaque la continuidad de uno de los procesos judiciales más importantes y polémicos de la memoria democrática argentina.

El propio Beraldi afirmó que la causa fue construida sobre “un artificio” que desnaturaliza la función de la Justicia, y sostuvo que si esto no se frena “seguiremos avalando ilegalidades”. Sus palabras resonaron con dureza política, especialmente en un contexto donde la causa Cuadernos ya tiene a Cristina Kirchner y a decenas de exfuncionarios y empresarios implicados en presuntos delitos de asociación ilícita y coimas por adjudicaciones de obra pública.

En paralelo, las defensas de otros imputados —como el ex ministro Julio De Vido— también presentaron pedidos de nulidad por motivos similares, cuestionando tanto la designación del tribunal como la conducción de las investigaciones. Para ellos, las irregularidades denunciadas por Beraldi no son casos aislados, sino parte de un expediente que debería haber sido cerrado mucho antes de llegar a juicio.

La ofensiva de la defensa se da en momentos en que el proceso se reanudó tras la feria judicial, con audiencias que se desarrollan tanto de manera presencial como virtual en el Tribunal Federal 7. Con impugnaciones cruzadas y fuertes acusaciones sobre la mesa, el juicio Cuadernos entra en un terreno de confrontación política y judicial sin precedentes, con una defensa que no solo cuestiona hechos sino que apunta directamente a derribar la base entera del proceso.