03/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: El presidente de la AFA, Claudio Chiqui Tapia. Imagen: Noticias Argentinas.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) volvió a poner al fútbol argentino en estado de alerta máxima: tras un cruce de reuniones, idas y vueltas y una feroz disputa con la justicia federal, el organismo presidido por Claudio “Chiqui” Tapia decidió mantener el paro de actividades y dejar sin fútbol a millones de hinchas este fin de semana, anulando de hecho la disputa de la novena fecha del Torneo Apertura 2026 en todas las categorías.
La medida, que ya había sido anunciada días atrás, fue ratificada este martes por el Comité Ejecutivo de AFA en una reunión celebrada en el predio de Ezeiza, donde los dirigentes confirmaron que no habrá partidos entre el jueves 5 y el domingo 8 de marzo, y que la jornada suspendida será reprogramada para el fin de semana del 3 de mayo, justo antes del inicio de los Playoffs del certamen.
El paro masivo —que afecta no solo a la Primera División sino también a la Primera Nacional, las ligas del ascenso y juveniles— no se explica por cuestiones deportivas sino por una estrategia de presión institucional. La razón de fondo es la aguda confrontación con la Justicia y con el Gobierno nacional tras las denuncias presentadas por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) por presunta evasión impositiva y retención indebida de aportes, que obligaron a declarar a indagatoria a Tapia y al tesorero de AFA, Pablo Toviggino.
Para la conducción de AFA, la investigación de ARCA representa no un proceso judicial sino un ataque político, y el paro es su respuesta: una huelga forzada que paraliza el fútbol profesional argentino y dispara un conflicto sin precedentes en la historia reciente del deporte nacional.
En la reunión del Comité Ejecutivo en Ezeiza —donde estuvieron presentes los 30 presidentes de los clubes de Primera División— no solo se confirmó la suspensión de los partidos, sino que también se debatió cómo y cuándo recuperar la jornada perdida ante un calendario cada vez más comprimido debido a la Copa del Mundo y otras competencias. Las opciones propuestas incluyen fechas intermedias entre semana antes de la definición del campeonato, aunque la opción más sólida es la fijada para principios de mayo.
La decisión de AFA cayó como un baldazo de agua fría en una afición que esperaba que el torneo siguiera su curso con normalidad. Clásicos como Vélez–Newell’s, San Lorenzo–Independiente, Racing–Huracán y River–Atlético Tucumán, entre otros duelos estelares, quedaron fuera de la agenda de este fin de semana y parecen quedarán como memoria de lo que pudo haber sido un fin de semana de fútbol intenso.
Desde Viamonte, donde funciona el edificio central de la AFA, los dirigentes argumentan que la medida es un acto de defensa institucional frente a lo que consideran una judicialización “excesiva” de su gestión. Fuentes dirigenciales insistieron en que no existe deuda exigible y que los pagos cuestionados fueron realizados antes de los vencimientos, un argumento que sostienen ante la Justicia y ante las instituciones deportivas que temen por la continuidad del campeonato.
El paro también desnuda tensiones entre los clubes. Mientras algunos apoyan abiertamente la postura de Tapia y Toviggino, otros miran con recelo la suspensión prolongada de la actividad y la inestabilidad que genera en sponsors, derechos televisivos y la relación con los hinchas.
En definitiva, el fútbol argentino atraviesa una de sus crisis institucionales más profundas: no se juega, la controversia crece y la pelota queda en el aire, mientras Tapia y su conducción usan al torneo como un tablero de poder en pleno conflicto con la Justicia y el Estado.







