JUJUY: La bronca policial rodea la Casa de Gobierno y expone la crisis de Sadir

10/03/2026.- Salta al Instante.- Por Jesús Castillo.- Foto portada: Manifestación de policías frente a la casa de gobierno en Jujuy. Imagen: Web.
La postal en San Salvador de Jujuy volvió a ser la de una provincia en tensión. Frente a la Casa de Gobierno, en plena Plaza Belgrano, un grupo de policías, familiares y allegados se concentró para exigir lo que dicen que hace meses les niegan: un salario digno. Lo que comenzó como una protesta terminó escalando en temperatura política y social, con neumáticos quemados, pirotecnia y piedras volando frente al edificio del poder provincial.

La escena se desarrolló a metros del despacho del gobernador Carlos Sadir, en medio de un conflicto salarial que arrastra semanas de malestar dentro de la fuerza. Durante la noche la protesta subió de tono: algunos manifestantes intentaron derribar las rejas que protegen el acceso a la sede del Ejecutivo provincial mientras arrojaban fuegos artificiales hacia el edificio. En el lugar se desplegó un cordón policial y efectivos de infantería para contener la situación.

El corazón del conflicto es el salario. Según indicaron desde la propia fuerza, un oficial activo percibe apenas 223 mil pesos, mientras que los retirados por accidentes laborales cobran alrededor de 100 mil pesos. Cifras que, en medio de la inflación y el ajuste generalizado, funcionan como combustible para la bronca que explotó frente a la Casa de Gobierno.

El reclamo tiene un número concreto: un aumento del 50 por ciento. Pero la chispa que encendió la protesta fue otra decisión del gobierno de Carlos Sadir que cayó como una provocación dentro de la fuerza. Mientras los salarios de base siguen hundidos, el Ejecutivo dispuso incrementos diferenciados: un adicional del 35 por ciento para la custodia del gobernador, del vicegobernador y del Cuerpo Especial de Operaciones Policiales (CEOP), y un 70 por ciento para cargos jerárquicos de la plana mayor policial. Una medida que dentro de la fuerza calificaron directamente como “discriminatoria”.

La bronca no es nueva. La semana pasada ya se habían movilizado alrededor de 500 personas entre efectivos activos, retirados y personal del Servicio Penitenciario, quienes incluso reclamaron la renuncia del ministro de Seguridad Juan Manuel Pulleiro y del jefe de la Policía.

La crisis tiene además un telón político incómodo. Mientras la protesta crecía en las calles jujeñas, Carlos Sadir se encontraba en Estados Unidos participando de la Argentina Week 2026, como parte de la comitiva oficial vinculada al gobierno de Javier Milei. Una imagen que en la provincia cayó como gasolina sobre el conflicto: policías reclamando salarios que no alcanzan para vivir mientras el gobernador se mueve en la agenda internacional del oficialismo libertario.

En medio del clima caliente, el gobierno provincial intenta ganar tiempo. El Ministerio de Hacienda y Finanzas convocó a una reunión prevista para el 16 de marzo con la promesa de presentar una “propuesta superadora” que permita desactivar la protesta. Pero en las calles de Jujuy el mensaje que quedó flotando es otro: cuando los sueldos se hunden y el ajuste aprieta, la bronca termina golpeando directo contra las rejas del poder.