RADIOGRAFÍA DEL DESASTRE LIBERTARIO EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

10/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Las playas se vaciaron durante la gestión Milei. Imagen: Archivo.
El experimento económico de Javier Milei empieza a mostrar números que ni el discurso épico del ajuste logra disimular. La foto de la economía real, lejos de los PowerPoint del gobierno libertario, aparece retratada en un informe que desarma el relato oficial y expone un panorama brutal: caída de la actividad, destrucción de empleo y un retroceso productivo que atraviesa casi todos los sectores.

El diagnóstico fue presentado por el ministro de Producción bonaerense, Augusto Costa, quien difundió un informe sobre la evolución económica reciente. Los datos describen un escenario demoledor: en los últimos dos años se registró una caída generalizada de la actividad económica, con retrocesos en prácticamente todos los rubros productivos. Pero el golpe no se queda en la macroeconomía: también se desplomaron la cantidad de empresas y los puestos de trabajo.

La radiografía de la economía libertaria revela algo que en la vida cotidiana ya se siente: menos empresas, menos empleo y menos movimiento económico. En otras palabras, un proceso de contracción que golpea de lleno a la producción y al trabajo. El informe advierte que la caída alcanza tanto a la cantidad de empleadores como a la de trabajadores registrados, un síntoma clásico de economías que entran en fase de enfriamiento profundo.

El impacto se ve en la actividad industrial, en el comercio y en los servicios. La retracción no es sectorial ni aislada: el deterioro atraviesa el conjunto del entramado productivo. Para el equipo económico bonaerense, el escenario es el resultado directo de las políticas aplicadas por el gobierno de Javier Milei, basadas en el ajuste fiscal extremo, la contracción del gasto público y el enfriamiento deliberado de la economía.

El informe plantea que el modelo libertario se sostiene sobre una lógica que prioriza el equilibrio fiscal aun cuando el costo sea el retroceso productivo. Es decir, un programa que busca ordenar las cuentas públicas mientras el aparato económico pierde dinamismo y el mercado laboral se achica. La consecuencia, según el análisis, es un proceso de deterioro que golpea especialmente a la producción y al empleo.

La postal que emerge de ese diagnóstico es difícil de maquillar: actividad en baja, empresas que desaparecen y trabajadores que quedan fuera del sistema. Una radiografía que contradice el relato optimista del oficialismo y que, según el informe presentado por Augusto Costa, refleja el costo real del experimento económico libertario.