PLANTÓN PRESIDENCIAL EN NUEVA YORK: Milei dejó plantados a los gobernadores en Nueva York

12/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Milei con gobernadores en Nueva York. Imagen: Web.
La gira que Javier Milei montó en Nueva York para seducir inversores terminó dejando una escena incómoda en la política argentina: una decena de gobernadores viajando miles de kilómetros para acompañar el evento y un presidente que ni siquiera encontró tiempo para recibirlos. El desplante cayó mal. Muy mal. Y el fastidio empezó a filtrarse desde las propias provincias que integraron la comitiva.

Los mandatarios provinciales habían viajado a la llamada “Argentina Week”, un encuentro organizado para mostrar las oportunidades de inversión del país ante empresarios y fondos internacionales. El plan, en teoría, era exhibir una foto política de respaldo federal al rumbo económico del gobierno. Pero el gesto de unidad terminó convirtiéndose en un vacío político: Milei no se reunió con ellos ni siquiera para una charla informal.

El malestar fue inmediato. Algunos gobernadores admitieron en privado que el presidente dejó pasar una oportunidad política evidente. El encuentro en Nueva York era la ocasión perfecta para construir una señal de diálogo con las provincias en medio de un escenario económico complicado y de tensiones fiscales entre la Casa Rosada y los gobiernos provinciales. En cambio, lo que quedó fue la imagen de un mandatario encerrado en su propia agenda mientras los gobernadores quedaban orbitando alrededor de un evento que se suponía también los incluía.

La situación resulta aún más llamativa porque varios de esos mandatarios no pertenecen a la oposición frontal. Algunos incluso han acompañado proyectos clave del oficialismo en el Congreso o han buscado mantener una relación pragmática con la Casa Rosada. Sin embargo, el desaire terminó cayendo sobre todos por igual: aliados, dialoguistas y críticos.

El episodio dejó flotando una sensación incómoda en el mundo político. Mientras el presidente dedicaba su tiempo a encuentros con inversores, banqueros y empresarios en Manhattan, los gobernadores que viajaron para respaldar la misión quedaron sin foto, sin reunión y sin interlocución directa con el jefe de Estado.

En la práctica, lo que debía ser una postal de articulación política terminó mostrando lo contrario: un presidente concentrado en su agenda internacional y una decena de mandatarios provinciales regresando al país con la impresión de que el gobierno dejó pasar una oportunidad elemental de construir poder político. En la trastienda del viaje, el comentario empezó a repetirse entre los gobernadores con un tono cada vez más ácido: el problema no fue el viaje a Nueva York, sino el vacío político que dejó la ausencia de Milei.