CONURBANO AL LÍMITE: Fábricas bajan persianas y filas cada vez más largas para conseguir comida

13/03/2026.- Salta al Instante.-Foto portada: Reclamos en la Provincia de Buenos Aires, por las políticas generadas por el gobierno nacional. Imagen: Web.
Mientras el presidente Javier Milei se mueve entre giras internacionales y discursos sobre la supuesta recuperación económica, en el corazón del conurbano bonaerense la realidad muestra otra cara: empresas que cierran, comercios que se vacían y municipios desbordados por la demanda de alimentos. El cuadro social que atraviesan distritos como La Matanza, Merlo, Moreno, Florencio Varela y Morón dibuja un mapa de crisis que crece día a día.

En La Matanza, el distrito más poblado de la provincia, los números son contundentes. Desde la llegada del gobierno libertario, la facturación real de los comercios se desplomó alrededor de un 50 por ciento y el 62 por ciento de las empresas tuvo que despedir trabajadores. A ese derrumbe se suma una caída cercana al 35 por ciento en la producción, inversiones frenadas y turnos de trabajo recortados o directamente suspendidos.

El impacto no se queda en los balances empresariales. También se refleja en la mesa de los hogares. La asistencia alimentaria que entrega el municipio prácticamente se duplicó: pasó de 80 mil a 150 mil cajas de alimentos. El número de familias que reciben ayuda estatal trepó de 115 mil a 225 mil. El intendente Fernando Espinoza describió el cuadro sin rodeos y apuntó contra el rumbo económico del gobierno nacional, al que acusó de empujar al país a “una crisis terrible”.

En Merlo, el intendente Gustavo Menéndez habla directamente de un escenario industrial en retroceso. Según relató, varias pymes comenzaron a cerrar sus puertas y otras sobreviven pidiendo auxilio. Una empresa industrial con más de 500 trabajadores llegó al municipio solicitando una reducción de tasas para poder sostener su actividad hasta fin de año. Otra firma histórica del sector de la construcción, con más de 80 años en el distrito y más de 100 empleados, buscó apoyo para conseguir un socio que le permita evitar el colapso financiero.

La crisis laboral también golpea fuerte en Florencio Varela. El intendente Andrés Watson reveló que durante 2025 21.030 vecinos se anotaron en el portal municipal de empleo buscando trabajo, en un contexto donde las vacantes disponibles cayeron un 75 por ciento respecto de 2023. El resultado es brutal: miles de personas sin empleo y un aumento del 82 por ciento en la demanda de asistencia alimentaria.

En Morón, el intendente Lucas Ghi describe otro síntoma de la crisis social: cada vez más vecinos dejan de pagar la prepaga o la obra social porque ya no pueden sostenerla. El impacto se traslada a los hospitales públicos, donde las guardias reciben un flujo creciente de pacientes. Los jubilados aparecen entre los sectores más golpeados, con una capacidad de compra que, según el propio jefe comunal, se volvió “crítica”.

El panorama es igual de alarmante en Moreno. Allí la asistencia alimentaria pasó en apenas tres años de 2 mil familias a casi 14.800, un salto que grafica la velocidad con la que se deterioraron las condiciones sociales. Además, el municipio sostiene 650 espacios comunitarios que reparten almuerzos, meriendas y cenas para vecinos que ya no logran cubrir sus necesidades básicas.

La crisis también se siente en el sistema de salud local. Desde 2025 aumentaron las consultas por discapacidad hasta superar a las del resto de la población, con 120 atenciones diarias en ese segmento.

El cuadro general es tan simple como brutal: empresas que cierran, trabajo que desaparece y comedores que se llenan. En el conurbano bonaerense, donde viven millones de personas, la economía dejó de ser una discusión de planillas o discursos. Se convirtió en una escena cotidiana de persianas bajas y filas cada vez más largas esperando un plato de comida.