JUJUY: Denuncian que el ajuste de Carlos Sadir empuja a familias a cenar té con pan

20/03/2026.- Salta al Instante.-Foto portada: El gobernador de Jujuy, Carlos Sadir. Imagen: Web.
La crisis económica dejó de ser un debate técnico para convertirse en una escena brutal en los hogares jujeños. En la provincia gobernada por Carlos Sadir, cada vez más familias están reemplazando la cena por algo tan básico como pan con té, una postal que describe con crudeza hasta dónde llegó el deterioro social en uno de los distritos más pobres del país.

La advertencia no proviene de un rumor ni de una consigna política: la hizo el diputado provincial del Frente de Izquierda Gastón Remy, quien señaló que la situación social en la provincia atravesó un umbral crítico y que la crisis económica ya mutó en crisis alimentaria. “Hay familias que se saltean comidas y otras que directamente reemplazan la cena con té y pan”, denunció el legislador tras relevar lo que está ocurriendo en barrios de la capital jujeña y en el interior provincial.

Mientras el gobierno provincial admite que cada vez más trabajadores no llegan a fin de mes, la respuesta oficial sigue siendo la misma receta que domina el escenario económico nacional: ajuste, salarios que corren detrás de los precios y un discurso de austeridad que no alcanza para llenar la heladera. El propio Carlos Sadir reconoció que hay sectores a los que “les cuesta llegar a fin de mes o directamente no llegan”, aunque las medidas para revertir esa situación todavía no aparecen.

La inflación en alimentos sigue avanzando con la voracidad de siempre. Según datos de la Dirección Provincial de Estadística y Censos (Dipec), la Canasta Básica Total subió 4,9 por ciento en febrero, y para una familia de cuatro personas se necesitaron 1.330.408 pesos para no caer por debajo de la línea de pobreza. El problema es que los salarios no acompañan esa escalada.

En ese contexto, el gobierno de Carlos Sadir ofreció aumentos salariales que, para muchos trabajadores, resultan directamente simbólicos: un 4 por ciento de incremento que recién se pagaría en abril. Para Gastón Remy, esa cifra ni siquiera roza el costo real de la vida. “Queda por detrás del costo de la canasta básica”, advirtió, señalando que el deterioro del poder adquisitivo empuja a cada vez más familias a endeudarse o a reducir el consumo de alimentos.

El legislador también describió una provincia donde el pluriempleo ya no alcanza. Trabajadores con dos o tres trabajos siguen sin poder cubrir gastos elementales como transporte o comida. “Hay recursos en la provincia, pero no llegan a la gente”, sostuvo Remy, apuntando contra la concentración de ingresos en sectores privilegiados mientras la mayoría se hunde en la precariedad cotidiana.

La crisis no se limita a las estadísticas. Comercios con ventas en caída, construcción paralizada y familias con tarjetas al límite forman parte de un mismo paisaje: una economía que se achica mientras los precios de los alimentos siguen escalando.

Frente a este escenario, Gastón Remy anunció que presentará un proyecto de Emergencia Salarial para mejorar los ingresos de los trabajadores y exigir controles sobre las empresas estatales, con mecanismos de rendición de cuentas que permitan saber a dónde van los recursos de la provincia.

La tensión también atraviesa al sistema educativo. La oferta salarial del gobierno de Carlos Sadir fue rechazada por el Centro de Docentes de Enseñanza Media y Superior (Cedems). Su secretaria general, Mercedes Sosa, fue contundente después de la reunión paritaria: “La canasta básica va subiendo cada vez más y el aumento no alcanza”.

La dirigente docente detalló el impacto real del incremento propuesto: apenas unos 15 mil pesos más para algunos trabajadores. “De positivo no podemos decir nada, porque veníamos con otra expectativa”, sostuvo Mercedes Sosa, confirmando que el Ejecutivo provincial dejó claro que no habrá mejoras adicionales en el corto plazo.

La respuesta sindical no tardó en llegar. Desde el Cedems ya anticiparon que evaluarán medidas de fuerza en una asamblea que se realizará en los próximos días, en un conflicto que amenaza con profundizar el malestar social en la provincia.

En una Argentina donde el discurso oficial insiste en que la economía se está “ordenando”, en Jujuy la realidad parece contarse de otra manera. No con gráficos ni índices macroeconómicos, sino con una imagen mucho más cruda: familias que se sientan a la mesa y descubren que la cena, otra vez, será apenas pan con té.