LA NAFTA SUPERÓ LOS 2.000 PESOS EL LITRO: Empuja a la inflación por arriba del 3 % mensual

30/03/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Luis Toto Caputo, en ministro que no ha controlado la economía argentina en su segundo período chocándola. Imagen: LPO/Juan Casas.
La suba del petróleo en el mercado internacional volvió a golpear de lleno en los surtidores argentinos y amenaza con trasladarse a la inflación. En medio de la escalada del crudo por el conflicto en Medio Oriente, el precio de los combustibles ya acumula aumentos importantes y el litro de nafta premium superó los 2.000 pesos, un umbral que vuelve a tensionar los precios internos y el equilibrio macroeconómico.

El aumento se explica por el salto del barril de petróleo, que se disparó en las últimas semanas por el impacto de la guerra en la región y por los temores del mercado a una reducción de la oferta global. Ese movimiento internacional ya se tradujo en incrementos cercanos al 20 por ciento en los combustibles en la Argentina.

En las estaciones de servicio el impacto es inmediato. La nafta premium ya superó los 2.000 pesos por litro, mientras que la súper se ubica cerca de los 1.800 pesos, un nivel que en dólares equivale aproximadamente a 1,25 por litro.

El encarecimiento del combustible agrega presión sobre la inflación. Analistas del sector estiman que el índice de precios de marzo podría moverse en una franja cercana al 3 por ciento mensual, en un contexto que ya está atravesado por factores estacionales como el inicio de clases y la cercanía de Semana Santa.

El problema no termina en el surtidor. El aumento del petróleo también pone en tensión el equilibrio energético y fiscal. Si el precio internacional se mantiene alto, el Gobierno deberá decidir si traslada esos mayores costos a las tarifas de luz y gas o si aumenta los subsidios para amortiguar el impacto sobre los hogares.

En ese tablero complejo, el oficialismo evalúa incluso intervenir en el componente impositivo del precio de los combustibles para contener la suba y evitar que el aumento del petróleo se transforme en un nuevo motor inflacionario.

La dinámica global tampoco ofrece demasiadas señales de alivio. Proyecciones energéticas estiman que el barril podría mantenerse cerca de los 95 dólares en los próximos meses debido a la reducción de la oferta mundial, lo que prolongaría la presión sobre los precios de la energía.

El resultado es una ecuación incómoda: combustibles más caros, inflación amenazada y el superávit energético bajo tensión. En ese escenario, el precio del petróleo vuelve a meterse de lleno en la economía argentina y a poner en jaque el delicado equilibrio de precios.