El gobierno de Javier Milei decidió redoblar la apuesta en el conflicto con las universidades públicas. Después de que la Justicia ordenara cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario, en la Casa Rosada confirmaron que presentarán un recurso federal extraordinario para que el caso llegue a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La decisión apunta a revertir el fallo judicial que obliga al Ejecutivo a actualizar salarios de trabajadores universitarios y becas estudiantiles. Desde el oficialismo dejaron claro que buscarán sostener su postura incluso si el conflicto escala al máximo tribunal.
El pronunciamiento judicial había representado un revés para el Gobierno. El tribunal consideró que la administración nacional debe cumplir con la norma aprobada por el Congreso y avanzar con la recomposición salarial de docentes y no docentes, además de actualizar las becas para estudiantes.
Pese a ese fallo, el Ejecutivo resolvió continuar la disputa en los tribunales. En la Casa Rosada sostienen que el camino será apelar la decisión para que sea revisada por la Corte Suprema, en una estrategia judicial que prolongará el conflicto con el sistema universitario.
La disputa se produce en medio de un clima de creciente tensión entre el Gobierno y el sector universitario. Desde las universidades y los gremios docentes advierten que el deterioro salarial y la falta de actualización presupuestaria afectan el funcionamiento de las casas de estudio y el sistema científico.
El conflicto por el financiamiento universitario se convirtió así en uno de los principales frentes políticos para el gobierno de Javier Milei. Mientras la Justicia ordena cumplir la ley, la Casa Rosada apuesta a extender la pelea judicial y llevar la discusión hasta la Corte Suprema.