7/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada:
La tensión social volvió a escalar en todo el país. Organizaciones de la economía popular convocaron a una jornada nacional de cortes de rutas y accesos en repudio al ajuste del gobierno de Javier Milei sobre el Salario Social Complementario, una medida que impacta directamente en el ingreso de cientos de miles de trabajadores informales.
La protesta fue impulsada por la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), que llamó a movilizaciones simultáneas en distintos puntos del país bajo una consigna que resume el malestar del sector: “Trabajo sin salario es esclavitud”. Desde la organización sostienen que el recorte deja al borde de la indigencia a una parte importante de quienes sostienen comedores, cooperativas y tareas comunitarias en los barrios populares.
El detonante fue la decisión del Gobierno de modificar el esquema del Salario Social Complementario, un ingreso que alcanzaba a cerca de 900 mil trabajadores de la economía popular y que rondaba los 78 mil pesos mensuales. Según las organizaciones sociales, el desenganche del programa respecto del Salario Mínimo, Vital y Móvil licuó el poder adquisitivo del ingreso y dejó a cientos de miles de familias sin una referencia de actualización frente a la inflación.
Las organizaciones también apuntaron directamente contra el Ministerio de Capital Humano, que conduce Sandra Pettovello, al que acusaron de avanzar con un mecanismo que en los hechos implica quitar el salario a quienes dependen de ese ingreso. En los movimientos sociales sostienen que el ajuste no solo golpea a quienes ya estaban dentro del sistema de la economía popular, sino que se produce en paralelo a una expulsión creciente de trabajadores del empleo formal.
Según estimaciones difundidas por la propia UTEP, la gestión de Javier Milei ya dejó fuera del empleo formal a más de 300 mil trabajadores, que terminan empujando a una economía popular cada vez más saturada y con menos recursos para sostenerse. En ese contexto, las organizaciones advierten que el recorte al salario social no hace más que agravar un escenario social ya tensionado.
Con ese telón de fondo, la jornada de protesta se desplegó con bloqueos y movilizaciones en distintos accesos estratégicos del país, en lo que los movimientos sociales definieron como el inicio de una nueva etapa de confrontación con el Gobierno. Para los trabajadores de la economía popular, la pelea no es solo por un ingreso: es, dicen, por el reconocimiento de un trabajo que el mercado no absorbe y que el Estado ahora decidió dejar a la intemperie.







