TRABAJADORES MÁS POBRES: Los sueldos no paran de caer

11/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
Los salarios no alcanzan y la caída ya no es un dato aislado sino una secuencia. En marzo, los trabajadores privados registrados volvieron a perder frente a la inflación y acumularon tres meses consecutivos de retroceso, según el informe del Programa de Capacitación y Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (Cetyd) de la Universidad Nacional de San Martín. El deterioro del poder adquisitivo se consolida en el inicio de 2026 y deja expuesta una dinámica que atraviesa al mercado laboral desde la llegada al gobierno de Javier Milei, con la política salarial bajo la órbita del ministro de Economía Luis Caputo.

Los números son concretos. Las paritarias firmadas en enero, con aumentos del 1,7 por ciento, y en febrero, con subas aún más bajas del 0,8 por ciento, quedaron por detrás de la inflación acumulada del bimestre, que alcanzó el 2,9 por ciento. La aceleración inflacionaria de fines de 2025 dejó desactualizados acuerdos que ya nacían rezagados.

El cuadro no mejora en marzo. Los incrementos nominales previstos, del 2,3 por ciento, también se ubican por debajo de las estimaciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central de la República Argentina, que proyectan una inflación cercana al 3 por ciento. Si esos datos se confirman, la secuencia será clara: tres meses seguidos en los que los precios corren por delante de los salarios.

El diagnóstico se repite en distintos relevamientos. El CEPA también estima una caída del salario real en marzo, consolidando la pérdida de poder adquisitivo. Desde la asunción de Milei, las remuneraciones del sector privado se ubican más de un 5 por ciento por debajo de los niveles de noviembre de 2023.

El retroceso se profundiza según la vara que se utilice. De acuerdo al promedio de salarios de convenio relevados por el CEPA, el salario real habría caído 5,2 por ciento respecto de ese período. Si se proyecta la evolución de los salarios registrados del sector privado (SIPA), el nivel actual quedaría apenas 0,9 por ciento por encima de noviembre de 2023. Pero cuando se ajusta el cálculo con una canasta de consumo más representativa, la pérdida se amplía: los salarios de convenio caen 15 por ciento y los registrados del sector privado se ubican 9,5 por ciento por debajo.

En paralelo, el conflicto laboral no crece. Durante 2025 se registró la menor cantidad de huelgas desde al menos 2006, tanto en el sector público como en el privado. Lejos de expresar conformidad, el fenómeno revela otra cosa: el temor a perder el empleo actúa como límite para el reclamo en un contexto de deterioro.

El mercado de trabajo tampoco ofrece señales de recuperación. El Indicador Predictivo del Empleo (IPECETyD) anticipa caídas mensuales de entre 0,1 y 0,2 por ciento para el primer trimestre de 2026, en línea con la tendencia descendente de la segunda mitad de 2025.

El desacople entre actividad y empleo no aparece como un episodio transitorio. El informe lo vincula a características estructurales del esquema económico vigente: sectores con baja capacidad de absorción de mano de obra y un entramado industrial debilitado. Bajo estas condiciones, incluso una eventual mejora de la actividad en 2026 difícilmente se traduzca en una recuperación sostenida del empleo o de los salarios.

La conclusión es directa: los ingresos pierden, los precios avanzan y el margen para recomponer el poder adquisitivo sigue sin aparecer.