SI CAE MANUEL ADORNI, TAMBIÉN CAE KARINA MILEI

09/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Javier y Karina Milei. Imagen: LPO/Juan Casas.
La crisis política que sacude al gobierno de Javier Milei ya dejó de ser solamente un problema de Manuel Adorni. En los pasillos de la Casa Rosada aseguran que el Presidente está convencido de que detrás de las presiones para eyectar a su jefe de Gabinete existe un objetivo mucho más explosivo: golpear directamente a Karina Milei y desarmar el núcleo de poder que gobierna alrededor del mandatario.

“Si van por mi hermana, me llevan a mí”, repite Milei en privado, según fuentes oficiales, para justificar la defensa cerrada de Adorni pese al escándalo político y judicial que no deja de crecer. La frase resume el clima de paranoia, tensión e interna feroz que atraviesa al oficialismo mientras el caso amenaza con erosionar todavía más la imagen presidencial y profundizar el deterioro económico.

El problema para Milei es que el costo político ya empezó a sentirse. Dentro del propio gobierno hay funcionarios que consideran que Adorni se convirtió en un lastre imposible de sostener. El desgaste mediático, las sospechas de corrupción, las inconsistencias patrimoniales y las causas judiciales abrieron una grieta interna que expone como nunca antes la fragilidad del esquema libertario.

Sin embargo, el Presidente eligió redoblar la apuesta. “El desgaste político no me importa”, lanzó en una entrevista cargada de furia y nerviosismo, dejando claro que por ahora no piensa entregar a uno de los hombres más cercanos al círculo de Karina.

Detrás de esa resistencia aparece el verdadero temor que recorre a la Casa Rosada: que una eventual caída de Adorni termine destapando una trama más amplia y arrastre directamente a Karina Milei, la funcionaria más poderosa del gobierno y arquitecta política del armado libertario.

En el oficialismo aseguran que incluso Karina había evaluado dejar caer a Adorni al inicio de la semana, luego de las presiones internas y del pedido que le habría realizado Luis Caputo. Pero el escenario cambió rápidamente cuando comenzó a instalarse la idea de que el golpe podía alcanzar al corazón del mileísmo.

La hermana presidencial tampoco quiere aparecer cediendo ante Patricia Bullrich, con quien mantiene una relación cada vez más explosiva. La ministra viene marcando diferencias públicas y alimentando versiones sobre la necesidad de transparentar el patrimonio de Adorni, una postura que irrita profundamente al karinismo.

En medio de la tormenta, surgió incluso un posible plan de reemplazo. El nombre que empezó a circular para ocupar el lugar de Adorni es el de Martín Menem. Pero el riojano ya habría dejado trascender que no quiere quedar atrapado en una silla que hoy parece electrificada políticamente.

La situación se vuelve todavía más delicada por las versiones que vinculan a Adorni con la trama de Libra y el Tech Forum 2024, el evento donde —según distintas sospechas políticas— se habría gestado una red de relaciones y negocios que hoy vuelve a quedar bajo la lupa. El entonces vocero había sido uno de los invitados destacados y también figuraba para la frustrada edición 2025.

Mientras tanto, en Balcarce 50 reina el nerviosismo. Nadie sabe hasta dónde puede escalar el escándalo ni cuánto más resistirá el blindaje presidencial. Lo único claro es que el caso Adorni ya dejó de ser un problema individual: se convirtió en una amenaza directa al triángulo de hierro del poder libertario.