20/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Cámara de Diputados. Imagen: Web.
En una sesión cargada de tensión, gritos y acusaciones cruzadas, los gobernadores Osvaldo Jaldo y Gustavo Sáenz quedaron en el centro de la tormenta política después de que sus diputados aportaran el quórum clave que necesitaba el oficialismo de Javier Milei para abrir una sesión explosiva en la Cámara de Diputados.
La jugada del presidente de la Cámara, Martín Menem, se definió al límite. Cuando faltaban apenas minutos para que fracasara la convocatoria, los legisladores tucumanos del bloque Independencia, alineados con Jaldo, junto a los salteños y misioneros de Innovación Federal, vinculados a Sáenz y al dirigente misionero Carlos Rovira, bajaron al recinto y permitieron alcanzar los 129 diputados necesarios para arrancar el debate.
La sesión tenía un doble objetivo político: avanzar con el recorte de subsidios al gas para las llamadas zonas frías y, al mismo tiempo, bloquear el intento opositor de impulsar una interpelación contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, golpeado por denuncias y sospechas sobre su patrimonio.
En los pasillos del Congreso, la oposición denunció un supuesto acuerdo de la Casa Rosada para “canjear subsidios para zonas cálidas” a cambio del respaldo político necesario para recortar beneficios a otras provincias. La acusación generó todavía más ruido porque el diputado salteño Bernardo Biella, que terminó dando quórum, había declarado minutos antes que “Salta es más fría que Mendoza” y adelantó que votaría en contra del proyecto.
La escena dejó expuesta la fragilidad del oficialismo y las feroces negociaciones subterráneas para sostener la agenda libertaria. Mientras algunos gobernadores aliados ayudaban a Milei, otros mandatarios provinciales empezaban a despegarse. Los catamarqueños que responden a Raúl Jalil no dieron quórum, en un gesto interpretado como señal de creciente malestar con la Casa Rosada.
También se movieron en contra los gobernadores Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro, quienes, según trascendió, ordenaron votar contra el recorte de subsidios. La única excepción dentro de Provincias Unidas fue la radical jujeña María Inés Zigarán, cercana al gobernador Carlos Sadir, que facilitó el inicio de la sesión.
Mientras tanto, el recinto se convirtió en un campo de batalla parlamentario. Diputados de Unión por la Patria, la izquierda, el socialismo y sectores dialoguistas intentaron frenar la maniobra oficialista denunciando que el verdadero objetivo era hacer tiempo para impedir la interpelación a Adorni.
El jefe del bloque peronista, Germán Martínez, pidió un cuarto intermedio para habilitar el debate opositor, pero Menem, junto a Nicolás Mayoraz y Silvana Giudici, bloquearon el intento.
Las discusiones se extendieron durante más de una hora entre acusaciones de maniobras dilatorias y gritos cruzados. La diputada de izquierda Myriam Bregman lanzó una de las frases más explosivas de la jornada: aseguró que el oficialismo buscó “hacer pasar el tiempo” para evitar discutir la situación de Adorni y afirmó que “más del 70 por ciento opina que Adorni es corrupto”.
Finalmente, ya vencido el horario previsto para debatir la interpelación, Menem sometió a votación la moción opositora y el oficialismo logró imponerse por 131 votos contra 111, blindando así a Adorni y manteniendo vivo el tratamiento del proyecto impulsado por Milei.
La sesión dejó heridas abiertas, sospechas de pactos políticos y un nuevo foco de conflicto entre la Casa Rosada y las provincias, mientras crece el malestar social por el impacto que podría tener el recorte de subsidios sobre miles de familias.







