25/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Los especialistas analizan el material hallado en Río Cuarto. Andrés Oviedo/ Puntal.
¡Alerta roja y máxima tensión en el sur de Córdoba! Lo que parecía una tarde tranquila de recolección y descarte se convirtió en una pesadilla nuclear digna de una película apocalíptica. En las últimas horas, el pánico se apoderó por completo de los vecinos de Río Cuarto tras el impactante hallazgo de material radiactivo en plena planta de reciclaje, a escasos metros de la ex rotonda del tractor. El descubrimiento obligó a las fuerzas vivas a activar un protocolo de guerra, desplegando un perímetro de exclusión de 200 metros a la redonda y forzando la evacuación inmediata de los aterrados vecinos de la colectora, quienes tuvieron que abandonar sus casas con lo puesto ante la amenaza invisible de la radiación.
La bomba de información se confirmó cuando Javier de Olmos, director de Defensa Civil, le puso nombre al enemigo que encendió todas las alarmas: se trataría de uranio empobrecido. El predio de reciclaje se transformó en un hormiguero de trajes de protección y sirenas, obligando a una convocatoria de urgencia absoluta para que los científicos de la Central Nuclear Embalse y los especialistas de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) viajen a toda velocidad hacia el epicentro del peligro con sus contadores Geiger y equipos técnicos de alta complejidad para determinar qué tan letal es la muestra.
Aunque las autoridades oficiales salieron desesperadamente a intentar calmar las aguas y llevar algo de tranquilidad a la población, asegurando con el sudor en la frente que el uranio se encuentra encapsulado, contenido y que supuestamente no representa un riesgo inmediato para los pulmones de los ciudadanos, la desconfianza reina en el ambiente. El misterio que desvela a los investigadores es de película y mete miedo: ¿Quién tiró uranio a la basura? Nadie sabe cómo un elemento tan regulado y potencialmente peligroso terminó mezclado entre cartones y botellas de plástico dentro del sistema de recolección urbana.
El operativo montado en la zona fue monstruoso y requirió el trabajo coordinado a contrarreloj de la Policía de Córdoba, el grupo de rescate DUAR, Bomberos Voluntarios, Defensa Civil y la Guardia Local. Mientras los científicos analizan los pasos a seguir para el retiro seguro de este desecho atómico y los peritos intentan rastrear el camión de basura que trasladó el cargamento maldito, Río Cuarto vive horas de extrema incertidumbre. La sombra de la contaminación sobrevuela la provincia y todos se preguntan si hubo manipulación previa o si el veneno silencioso ya anduvo dando vueltas por las calles de la ciudad de manera ilegal.







