¡TODO PRENDIDO FUEGO! GUERRA TOTAL EN EL PERONISMO: Cristina y Kicillof rompen los puentes y arrastran al PJ a un suicidio electoral

26/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Axel Kicillof y Cristina. Imagen: Web.
El peronismo ha entrado en una fase de canibalismo político absoluto y el estallido ya no tiene vuelta atrás. Lo que antes era un tironeo clásico para negociar listas a último momento, hoy es una guerra abierta, explícita y despiadada. Tras el violento e incendiario acto en Parque Lezama, donde Máximo Kirchner se consolidó como el monarca operativo de La Cámpora, la trinchera cristinista dio la orden de avanzar hacia una ruptura total con el gobernador Axel Kicillof. Una fractura expuesta que, en los hechos, le pavimenta el camino al gobierno de Javier Milei para una reelección en primera vuelta.

Ambos bandos arden en desconfianza y ya trabajan bajo la hipótesis de un choque de trenes en unas PASO sangrientas o, peor aún, compitiendo con listas separadas. La tregua que supieron mostrar tras la despedida del Indio Solari quedó sepultada bajo el barro de una disputa de egos y liderazgos totalmente irreconciliable.

La orden de Cristina: «Desenmascarar al traidor» y condicionar el futuro

Desde el Instituto Patria activaron una agresiva estrategia de tres patas que busca blindar la centralidad de Cristina Kirchner, a pesar de su inhabilitación judicial. El plan de La Cámpora es brutal: trazar una línea divisoria para obligar a la dirigencia a elegir entre estar con Cristina o en su contra. «No vamos a permitir que Axel se lleve nuestra base electoral peleándose con nosotros y tratándonos como sumisos», escupen desde el entorno de Máximo Kirchner, acusando al gobernador de «desagradecido» por no haber visitado a la ex vicepresidenta durante sus reveses judiciales.

Para asfixiar el proyecto presidencial de Kicillof, el cristinismo duro ya sacó a la cancha a sus perros de presa, Guillermo Moreno y Sergio Berni, con una misión explícita: asociar la figura del gobernador bonaerense con los fantasmas de Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta. Buscan instalar un relato demoledor que impida cualquier acuerdo de unidad: si Kicillof es un traidor, es imposible pedir el voto para él.

Kicillof resiste: El terror a ser un «Alberto Fernández parte dos»

En La Plata, el clima es de absoluta intransigencia. Kicillof y sus ministros consideran que un acuerdo de unidad con el Instituto Patria sería un boleto directo al patíbulo político. “Aceptar las condiciones de Cristina sería repetir el esquema fallido de Alberto Fernández, entregando el Gobierno y la conducción antes de asumir”, repiten en los pasillos de la gobernación bonaerense.

Para Kicillof, el único camino que queda es ir a una PASO salvaje para forzar el recambio de mando en el peronismo a través de los votos. Sin embargo, el pánico ya recorre a varios intendentes y armadores de su espacio: advierten con extrema preocupación que el gobernador sigue encerrado en el microclima de la provincia, que su mensaje no penetra en una sociedad desencantada y que es incapaz de fijar la agenda pública frente al huracán mediático de Milei.

Alquimias de pasillo: El factor Massa y la sombra de Milei

Si la proscripción de la ex presidenta se mantiene firme y el peronismo se desangra en una interna feroz, el cristinismo ya analiza meter un tercer jugador en la cancha para dinamitar las chances de Kicillof. En los pasillos de Azopardo se habla de un pacto para candidatear a Sergio Massa, sumado a un Juan Grabois corriendo por izquierda para limarle los votos más duros al gobernador bonaerense.

Mientras el peronismo se prende fuego en una hoguera de vanidades, internas de palacio y facturas del pasado, en la Casa Rosada descorchan champán. Con la oposición despedazada y dándose puñaladas por la espalda, el oficialismo libertario camina con total tranquilidad hacia la consolidación de su modelo y mira el 2027 como un trámite frente a un PJ que eligió el suicidio político.