Milei se desmarca de su propia estrategia y sale a defender a Cerimedo

24/08/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Javier y Karina Milei. Imagen: Web.
El Gobierno había decidido evitar el caso de Fernando Cerimedo, detenido en Bolivia y acusado por un intento de femicidio. Sin embargo, Javier Milei rompió la estrategia de silencio y salió públicamente a respaldar la versión de una operación política.

Milei rompió la estrategia del Gobierno y salió a defender a Cerimedo

El caso de Fernando Cerimedo, detenido en Bolivia y acusado por la Justicia de ese país de ser el presunto autor intelectual de un intento de femicidio contra Nadia Beller, volvió a generar tensión dentro del oficialismo argentino.

Según el análisis publicado por Tiempo Argentino, la estrategia inicial de la mesa política de La Libertad Avanza consistía en evitar cualquier pronunciamiento sobre el consultor y esperar que el tema perdiera fuerza.

Pero esa estrategia se quebró cuando Javier Milei volvió a intervenir personalmente en las redes sociales y replicó mensajes que sostenían que el ataque contra Beller podía tratarse de una operación política vinculada con el expresidente boliviano Evo Morales y el actual mandatario Rodrigo Paz.

La reacción del Presidente sorprendió dentro del propio oficialismo. Horas antes, el diputado Diego Santilli había optado por una postura mucho más prudente al ser consultado sobre el caso: pidió que se esclarecieran los hechos y que los responsables fueran detenidos.

Cerimedo y la causa ANDIS

El trasfondo del caso adquiere mayor relevancia política por los vínculos que Cerimedo mantuvo con el universo libertario y por sus declaraciones relacionadas con la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).

De acuerdo con el artículo, Cerimedo había declarado que en el organismo se habría montado un circuito de recaudación mediante sobreprecios en prestaciones y que un porcentaje de esas operaciones habría tenido como destino a Karina Milei.

A esto se sumaron las declaraciones de Nadia Beller, quien afirmó tener horas de grabaciones de conversaciones que podrían comprometer a Cerimedo y sostuvo que Natalia Basil, esposa del consultor, habría participado en la filtración de los audios atribuidos al exdirector de ANDIS Diego Spagnuolo.

El caso tomó así una dimensión que excede el expediente boliviano y vuelve a conectarse con la investigación judicial sobre presuntas irregularidades en ANDIS.

Del asesor digital de Milei a un hombre incómodo

Aunque Cerimedo nunca integró formalmente el Gobierno de Javier Milei, tuvo un papel relevante en la construcción digital de La Libertad Avanza durante la campaña presidencial de 2023.

Su recorrido dentro del espacio libertario estuvo vinculado con la estrategia de comunicación digital y con distintos referentes que posteriormente ocuparon lugares relevantes en el oficialismo.

También mantuvo vínculos con figuras como Ramiro Marra, Carlos Kikuchi y Eugenio Casielles, además de contactos con sectores del entorno de Jair Bolsonaro en Brasil.

Según el artículo, Cerimedo llegó a trabajar en la estrategia digital y en la fiscalización electoral de La Libertad Avanza en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.

La ruptura con Karina Milei

La relación con Karina Milei, sin embargo, comenzó a deteriorarse durante 2023.

Según testimonios citados por Tiempo, entre las PASO y las elecciones generales se produjo un episodio que habría provocado la pérdida de confianza de la entonces principal armadora política de La Libertad Avanza.

Con el tiempo, Cerimedo quedó afuera del armado del Gobierno, mientras Santiago Caputo comenzó a ganar espacio como uno de los principales estrategas del oficialismo.

Dentro del entorno libertario interpretaron que esa exclusión generó un fuerte resentimiento en el consultor.

Ahora, con Cerimedo detenido en Bolivia y nuevamente mencionado en torno a la causa ANDIS, el caso amenaza con reabrir viejas disputas y poner bajo la lupa los vínculos que rodearon la construcción política y digital de Milei.

Y mientras la mesa política intenta administrar el impacto, la principal incógnita dentro del oficialismo parece ser otra: hasta dónde seguirá interviniendo el propio Presidente en un caso que sus estrategas preferían mantener fuera de escena.