08/09/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Milei con la motosierra en Estados Unidos. Imagen: CEPA.
Un informe del CEPA analizó diez indicadores para medir el impacto de la gestión de Javier Milei. Los datos muestran una fuerte pérdida de poder adquisitivo, más morosidad, caída del empleo registrado, aumento de la informalidad y una industria que todavía permanece por debajo de los niveles previos al inicio del Gobierno.
A casi tres años del inicio de la gestión de Javier Milei, un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) trazó un balance de los primeros 1.000 días del modelo económico libertario a partir de diez indicadores vinculados con salarios, jubilaciones, consumo, empleo, inversión, empresas y producción industrial.
El diagnóstico que surge del estudio es contundente: el deterioro de los ingresos y del consumo convive con una caída del empleo registrado, un fuerte aumento de la informalidad y una industria que continúa por debajo de los niveles previos a diciembre de 2023.
Salarios: el poder adquisitivo sigue por debajo de noviembre de 2023
Uno de los principales puntos del informe está puesto sobre los salarios.
Después del fuerte impacto inicial producido por la devaluación y la aceleración inflacionaria, los ingresos tuvieron una recuperación parcial. Sin embargo, esa recomposición no alcanzó para recuperar el poder adquisitivo perdido al comienzo de la gestión.
A junio de 2026, los salarios registrados del sector privado se encontraban 3,6% por debajo de noviembre de 2023, mientras que los salarios del sector público nacional acumulaban una pérdida real del 37%.
En el caso de los trabajadores públicos provinciales, la caída llegaba al 9,7%, mientras que el conjunto de los salarios registrados —públicos y privados— acumulaba una pérdida real del 8,2%.
El informe agrega otro dato todavía más severo: utilizando una actualización de la estructura de consumo basada en la ENGHo 2017/18, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios registrados alcanza el 18,5%.
El salario mínimo, entre los más golpeados
El Salario Mínimo, Vital y Móvil aparece como otro de los grandes afectados.
Según el estudio, perdió 40,8% de su poder adquisitivo entre noviembre de 2023 y septiembre de 2026. Para recuperar el nivel promedio de 2023 debería aumentar $271.315, equivalente a una suba del 70,7%.
Jubilados: un bono congelado durante 30 meses
El informe también pone el foco en los jubilados que cobran la mínima.
El bono extraordinario permanece congelado en $70.000 desde marzo de 2024, sin actualización durante 30 meses. Si hubiese acompañado la misma movilidad aplicada al haber jubilatorio, en septiembre de 2026 debería ubicarse en $223.148.
La diferencia representa una pérdida estimada de $153.148 mensuales para cada jubilado que cobra la mínima.
En términos reales, las jubilaciones mínimas con bono acumulan una caída del 19,2% frente al último trimestre del Gobierno anterior.
Familias endeudadas: la morosidad vuelve a niveles críticos
Otro de los datos más fuertes aparece en el crédito.
La morosidad de las familias dentro del sistema bancario llegó al 13% en julio de 2026, uno de los niveles más elevados de las últimas décadas y un registro que, según el informe, no se observaba desde la crisis de 2001.
Pero el deterioro es todavía más pronunciado en las deudas con proveedores no financieros de crédito, denominadas en el informe como “billeteras virtuales”.
La morosidad pasó del 7,3% en noviembre de 2024 al 33,9% en julio de 2026, superando incluso el máximo registrado durante la pandemia.
Si se consideran conjuntamente bancos y billeteras virtuales, la irregularidad de las familias alcanzó aproximadamente el 15,7%.
El consumo tampoco despega
La caída del poder adquisitivo tiene su correlato en las compras de los hogares.
Las ventas de supermercados a precios constantes cayeron 1% en junio respecto de mayo y 2,5% interanual, mientras que frente al promedio de enero de 2022 a noviembre de 2023 acumulan un retroceso del 10,3%.
En los autoservicios mayoristas, donde suelen buscar precios más bajos los consumidores, la caída acumulada llega al 16,9%.
El informe también incorpora datos de Scentia, que muestran una reducción del 12,9% en el consumo masivo respecto del promedio enero-noviembre de 2023.
Inversión: el motor prometido que todavía no arranca
Uno de los argumentos centrales del Gobierno es que la inversión privada será el motor del crecimiento económico.
Sin embargo, el informe encuentra un comportamiento mucho más irregular. En cinco de los nueve trimestres con información disponible desde el comienzo de la gestión se registraron caídas interanuales de la inversión.
El deterioro fue particularmente fuerte hacia el final del período analizado: la Formación Bruta de Capital Fijo cayó 2,6% en el cuarto trimestre de 2025 y 11,6% en el primer trimestre de 2026.
En materia de inversión extranjera directa, el informe señala que desde diciembre de 2023 no se registra un flujo genuino y sostenido y calcula una desinversión neta acumulada de USD 1.193 millones hasta julio de 2026.
Trabajo: 411.613 puestos registrados menos
El mercado laboral presenta otro de los números más contundentes.
Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, la cantidad de trabajadores registrados en unidades productivas cayó de 9.857.173 a 9.445.560.
La pérdida alcanza 411.613 puestos de trabajo, equivalente —según el cálculo del informe— a unos 450 trabajadores registrados menos por día desde el inicio de la gestión.
La industria manufacturera fue el sector que más puestos perdió en términos absolutos: 97.312 trabajadores menos.
Le siguieron construcción, con 80.399 empleos menos; transporte y almacenamiento, con 72.480; y administración pública, defensa y seguridad social obligatoria, con 72.312.
En términos porcentuales, la construcción sufrió una reducción del 16,8% de sus trabajadores registrados.
Más informalidad: casi uno de cada dos trabajadores
El informe plantea que el problema no se limita a la cantidad de puestos de trabajo, sino también a su calidad.
Durante el primer trimestre de 2026, la tasa de empleo no registrado alcanzó el 44,2%, 2,2 puntos porcentuales más que un año antes y 3,4 puntos por encima del primer trimestre de 2023.
En términos simples, más de cuatro de cada diez trabajadores ocupados se encuentran en condiciones de informalidad, sin acceso a derechos laborales básicos, aportes jubilatorios o mecanismos de protección frente al desempleo.
Menos empresas: desaparecieron más de 30 mil empleadores
El deterioro también alcanza al tejido empresarial.
Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, la cantidad de empresas empleadoras pasó de 512.357 a 481.724.
La reducción es de 30.633 empleadores, equivalente a unas 33,5 empresas menos por día durante el período analizado.
El comercio fue el sector con mayor pérdida absoluta, con 8.408 empleadores menos. También se registraron fuertes caídas en transporte y almacenamiento, servicios inmobiliarios e industria manufacturera.
La industria, todavía por debajo del nivel previo a Milei
El décimo indicador analizado es la producción industrial.
De acuerdo con el Índice de Producción Industrial Manufacturero del INDEC, la producción acumuló una caída interanual del 2,2% durante el primer semestre de 2026.
Pero el dato que permite dimensionar mejor el impacto del período es el promedio de la gestión: la producción industrial se encuentra 10,2% por debajo del promedio registrado antes del inicio del Gobierno de Milei.
Un balance que deja abierto el debate sobre el modelo económico
Los diez indicadores analizados por CEPA muestran una economía atravesada por fuertes contrastes.
Mientras el Gobierno sostiene como eje de su programa la estabilización y la transformación estructural de la economía, el informe señala que los costos del proceso aparecen con claridad en los ingresos de los trabajadores, las jubilaciones, el consumo, el empleo formal y la producción industrial.
El dato político de fondo es que la discusión sobre los resultados del modelo ya no pasa solamente por la inflación o el déficit fiscal: también involucra qué ocurrió con el poder de compra, cuántos empleos registrados se perdieron, cuántas empresas dejaron de emplear trabajadores y qué nivel de actividad quedó en pie después de 1.000 días de gestión.
Según la síntesis del informe, los principales indicadores muestran justamente esa combinación: salarios reales deteriorados, jubilaciones mínimas por debajo de los niveles previos, fuerte aumento de la morosidad, consumo deprimido, inversión sin consolidarse, más desocupación, pérdida de empleo registrado, mayor informalidad, menos empresas empleadoras y una producción industrial todavía retraída.
INFORME CEPA COMPLETO:






