Causa Cuadernos: piden un careo entre Cabot y un fotógrafo por contradicciones clave

21/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Fernado Hermelo, testigo en Causa Cuadernos. Imagen: Capturas de Video.
La defensa de Roberto Baratta solicitó un careo entre el periodista Diego Cabot y Fernando Pablo Gutiérrez Hermelo, jefe de fotografía de La Nación, por diferencias en sus testimonios sobre dónde se fotografiaron los cuadernos atribuidos a Oscar Centeno, quiénes los manipularon y cuánto tiempo estuvieron en poder del periodista. La abogada Elizabeth Gómez Alcorta sostuvo que las contradicciones son centrales para reconstruir cómo los anotadores llegaron a la Justicia.

El periodisa Diego Cabot. Imagen: Web.

La defensa de Roberto Baratta solicitó un careo entre el periodista Diego Cabot y el jefe de fotografía de La Nación, Fernando Pablo Gutiérrez Hermelo, por las contradicciones que surgieron en sus declaraciones durante el juicio por la causa Cuadernos. Las diferencias apuntan a tres aspectos centrales: el lugar donde se fotografiaron los anotadores, las personas que estuvieron presentes y el tiempo que permanecieron en poder de Cabot antes de ser entregados al fiscal Carlos Stornelli.

El pedido fue presentado este martes por la abogada Elizabeth Gómez Alcorta, quien representa a Baratta junto con Marcos Aldazábal. La letrada señaló que los testimonios de Cabot, del 5 de mayo, y de Gutiérrez Hermelo, del 15 de octubre, contienen discrepancias que considera fundamentales para esclarecer cómo reaparecieron los cuadernos en octubre de 2019.

Según la versión conocida públicamente, los anotadores habían sido quemados por el exchofer Oscar Centeno y reaparecieron después de que Cabot recibiera un supuesto llamado anónimo. Las fotografías tomadas cuando los cuadernos volvieron a aparecer son, para la defensa, un registro central para determinar qué documentos recibió el periodista y quiénes tuvieron acceso a ellos antes de su entrega a la Justicia.

Gómez Alcorta calificó las diferencias entre ambos testimonios como “flagrantes” y reclamó que el tribunal permita confrontar las versiones para precisar el recorrido de los cuadernos.

Dónde se tomaron las fotografías: ¿en el diario o en la casa de Cabot?

La primera contradicción señalada por la defensa está relacionada con el lugar donde se fotografiaron los seis cuadernos que reaparecieron.

Cabot declaró que las imágenes se tomaron en la redacción de La Nación, junto con un fotógrafo del diario. En su testimonio, sostuvo que, después de recibir los anotadores, fue al medio y volvió a fotografiarlos antes de entregarlos a la Justicia.

El periodista afirmó: “Las fotos las hicimos yo solo y un fotógrafo del diario en la redacción”.

Sin embargo, Gutiérrez Hermelo dio una versión diferente: aseguró que la sesión fotográfica continuó en la casa de Cabot, en la zona de Belgrano o Coghlan. Según explicó, la jefa de redacción le pidió que acompañara al periodista para realizar las fotografías y ambos se trasladaron al domicilio.

El fotógrafo recordó que los cuadernos estaban en una bolsa, posiblemente sobre una mesa del living, y señaló que no sabía por qué habían decidido hacer las imágenes en la vivienda de Cabot. Como posible explicación, mencionó que quizá buscaban un entorno más privado.

Para Gómez Alcorta, las versiones son incompatibles: los cuadernos no pudieron haber sido fotografiados exclusivamente en la redacción y, al mismo tiempo, en la casa del periodista. La abogada sostuvo que determinar los lugares por los que pasaron los anotadores resulta esencial para reconstruir su recorrido antes de llegar a los tribunales.

La presencia de un asistente que no había sido mencionado

La segunda discrepancia está vinculada con las personas que tuvieron contacto con los cuadernos durante la sesión de fotografías.

Cabot declaró que él y el fotógrafo estaban solos, sin mencionar la presencia de otra persona. Gutiérrez Hermelo, en cambio, afirmó que estuvo acompañado por un asistente de su equipo, a quien convocó para agilizar el trabajo.

El fotógrafo explicó que la cámara estaba fija en un trípode y que, mientras él tomaba las imágenes, su asistente pasaba las páginas de los cuadernos.

La defensa considera relevante esa diferencia porque la persona que manipuló los anotadores podría aportar información sobre su cantidad, su estado y la disposición de las tapas. Gómez Alcorta sostuvo que, de haber conocido antes la existencia de ese asistente, lo habría propuesto como testigo.

El planteo también se relaciona con las irregularidades que, según la nota original, fueron señaladas en peritajes oficiales: se detectaron tachaduras, agregados e indicios de intervención de terceros en los cuadernos. Entre los aspectos mencionados figura que uno de los anotadores tenía las tapas invertidas.

La abogada de Baratta afirmó que las declaraciones vuelven a diferir sobre quiénes tuvieron acceso a los documentos y en qué condiciones fueron manipulados.

Cuánto tiempo estuvieron los cuadernos en poder de Cabot

El tercer punto cuestionado se refiere al lapso transcurrido entre la supuesta entrega anónima de los cuadernos y su llegada al despacho de Stornelli.

Según Gómez Alcorta, Cabot declaró que recibió los anotadores por la tarde y los entregó a la mañana siguiente, por lo que habrían permanecido en su poder durante una noche.

La versión reconstruida a partir del testimonio de Gutiérrez Hermelo abre otra posibilidad. El fotógrafo dijo que Cabot le había contado que la bolsa había sido entregada por una persona anónima, aunque no pudo precisar si eso había ocurrido esa misma mañana o el día anterior. También señaló que los cuadernos no se abrieron hasta varias horas después, durante la tarde, y que la sesión de fotografías duró un par de horas.

La diferencia podría modificar la reconstrucción de cuánto tiempo estuvieron los anotadores fuera de la custodia judicial y quiénes pudieron acceder a ellos durante ese período.

Por ese motivo, Gómez Alcorta insistió en que el careo es necesario para aclarar las contradicciones sobre el horario de recepción, la apertura de la bolsa, la sesión fotográfica y la entrega al fiscal.

La defensa pidió al tribunal que resuelva el planteo lo antes posible, debido a que también existen otros pedidos de careo pendientes.

Las declaraciones de Bacigalupo y las dudas sobre el origen de los cuadernos

Las discrepancias se suman a las declaraciones del expolicía Jorge Bacigalupo, acusado de adulterar los anotadores, quien declaró ante el Tribunal Oral Federal 7 en mayo.

Según el relato de Bacigalupo citado en la publicación original, el 31 de julio de 2018 —un día antes de que el caso Cuadernos estallara públicamente— Stornelli habría concurrido a su casa junto con Cabot. El exintegrante de la Policía Federal afirmó que ambos coordinaron su declaración como testigo y que el fiscal lo llevó en su automóvil a declarar ante el juez Claudio Bonadio.

Bacigalupo sostuvo que la causa “se caía”, según la reconstrucción de su testimonio publicada por El Destape.

Además, el artículo señala que el expolicía mantuvo al menos 343 comunicaciones telefónicas entre 2017 y 2023 con el comisario José Antonio Daniel Portaluri, exdirector de Pericias de la Policía Federal, y otras 84 llamadas con Centeno, en momentos considerados relevantes para la investigación.

Bacigalupo está señalado en un expediente paralelo por la presunta manipulación de los anotadores. En ese contexto, el abogado José Ubeira, quien adhirió al pedido de Gómez Alcorta, solicitó que el tribunal certifique el estado de esa investigación para incorporar su contenido al debate oral.

El careo solicitado busca esclarecer las diferencias entre los testimonios de Cabot y Gutiérrez Hermelo sobre el recorrido, la manipulación y la custodia de los cuadernos antes de su entrega a la Justicia. La decisión sobre el pedido corresponde al tribunal que lleva adelante el juicio.