06/11/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Filas cada vez más largas para conseguir un empleo. Imagen: Web.
El INDEC informó que el 32,3% de la población estuvo bajo la línea de pobreza durante el primer semestre de 2026. Sin embargo, una medición alternativa de Equilibra, que corrige la subdeclaración de ingresos y actualiza las canastas de consumo, ubica el indicador cerca del 45%. La diferencia vuelve a poner en discusión el alcance de la mejora social que exhibía el Gobierno.
La pobreza en Argentina muestra dos cifras muy diferentes. Mientras el INDEC registró un 32,3% durante el primer semestre de 2026, una medición alternativa elaborada por la consultora Equilibra estima que el indicador se acerca al 45% de la población.
La diferencia entre ambas mediciones es de 12,7 puntos porcentuales. De acuerdo con el cálculo alternativo, casi una de cada dos personas estaría en situación de pobreza, una proporción superior a la que dejó la gestión de Alberto Fernández, según el análisis publicado por El Destape.
El dato oficial, además, representa un incremento de 4,1 puntos porcentuales respecto del segundo semestre de 2025, cuando la pobreza había descendido al 28,2%.
Dos mediciones y una diferencia de casi 13 puntos
La distancia entre los indicadores no solo aparece en el nivel de pobreza, sino también en la evolución registrada durante el último semestre.
Mientras la medición oficial mostró un aumento de 4,1 puntos, el cálculo alternativo de Equilibra registró una suba de 1,4 puntos.
La explicación está en el punto de partida. Durante el segundo semestre de 2025, el INDEC había informado un nivel de pobreza del 28,2%, luego de cuatro semestres consecutivos de descenso. En cambio, la estimación alternativa ya ubicaba el indicador cerca del 43,6%.
De esta manera, el análisis sostiene que la reducción de la pobreza durante el período anterior habría sido bastante menor a la reflejada por las estadísticas oficiales.
Por qué la medición alternativa registra más pobreza
El INDEC calcula la pobreza a partir de los ingresos que los hogares declaran en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y los compara con el valor de la Canasta Básica Total (CBT).
Cuando los ingresos no alcanzan para cubrir esa canasta, el hogar queda por debajo de la línea de pobreza.
La metodología alternativa de Equilibra introduce dos correcciones:
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Subdeclaración de ingresos: ajusta los ingresos que los hogares informan en las encuestas, especialmente los provenientes de actividades informales y fuentes no laborales.
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Actualización de las canastas: utiliza patrones de consumo de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18, en lugar de los utilizados por la serie oficial.
Con estos cambios, el costo necesario para no ser considerado pobre aumenta y, por lo tanto, más hogares quedan por debajo de la línea de pobreza.
Las canastas básicas aumentaron por encima de la inflación
Más allá de las diferencias metodológicas, ambas mediciones coinciden en que la pobreza aumentó durante el semestre.
Uno de los factores señalados es el incremento de los productos y servicios básicos por encima de la inflación general.
Entre el primer semestre de 2026, la Canasta Básica Alimentaria aumentó un 21,6% y la Canasta Básica Total un 19,8%, mientras que el Índice de Precios al Consumidor registró una suba del 16,8%.
Los ingresos, en cambio, mostraron una evolución desfavorable.
Hasta el primer trimestre de 2026, los ingresos reales de los trabajadores cuentapropistas habían caído un 11,6%, mientras que los de los asalariados formales retrocedieron un 4,5%. Entre los trabajadores informales se registró una mejora del 3%.
En el conjunto de los hogares, el ingreso per cápita familiar cayó 4,5% en términos reales durante el semestre.
El impacto político de la pobreza en el camino hacia 2027
El deterioro de los indicadores sociales representa un desafío para las aspiraciones de reelección de Javier Milei.
El análisis de El Destape repasa los antecedentes electorales desde el retorno de la democracia en 1983 y señala que las posibilidades de continuidad presidencial estuvieron vinculadas con la evolución de los ingresos y la situación económica de la población.
Los únicos presidentes que lograron un segundo mandato consecutivo fueron Carlos Menem, en 1995, y Cristina Fernández de Kirchner, en 2011, en períodos caracterizados por una reducción de los índices de pobreza respecto de sus niveles más críticos.
En contraste, el artículo menciona el caso de Mauricio Macri, quien buscó la reelección en 2019 en medio de un deterioro social y un aumento de la pobreza, pero terminó derrotado en primera vuelta.
Con una medición alternativa que ubica la pobreza cerca del 45%, el escenario social vuelve a convertirse en un factor central para el Gobierno de cara a las elecciones presidenciales de 2027.








