20/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Manuel Adorni. Imagen: Web.
La presión política y judicial sobre el vocero presidencial y actual jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sigue escalando en medio de la causa por presunto enriquecimiento ilícito que lo tiene bajo la lupa en la Justicia Federal. Mientras el presidente Javier Milei había asegurado semanas atrás que la presentación de la declaración jurada de bienes era “inminente”, la documentación todavía no apareció y en la Casa Rosada ya admiten que el funcionario espera conocer hasta dónde llega el expediente antes de mostrar sus números.
La demora no sería casual. Según trascendió desde el propio entorno oficial, Adorni teme que aparezcan nuevos testimonios o contratistas que revelen más gastos millonarios vinculados a las propiedades que adquirió desde su desembarco en el poder. La preocupación creció después de la declaración del contratista Matías Tabar, quien aseguró ante la Justicia que recibió 245 mil dólares en efectivo por obras realizadas en la vivienda del funcionario en el country Indio Cuá, incluyendo una impactante cascada en la pileta.
La causa está en manos del fiscal federal Gerardo Pollicita y del juez Ariel Lijo, quienes avanzan con una ronda de testigos y medidas para reconstruir el patrimonio acumulado por Adorni desde su llegada a la administración nacional.
Dentro del Gobierno reconocen que el jefe de Gabinete espera que la Justicia termine de cerrar el mapa completo de gastos y bienes antes de presentar oficialmente su declaración jurada. La estrategia buscaría evitar nuevas contradicciones o futuras revelaciones que vuelvan a golpearlo políticamente.
El caso ya genera fuerte incomodidad en el oficialismo, sobre todo después de las presiones internas encabezadas por Patricia Bullrich, quien habría exigido explicaciones inmediatas sobre el crecimiento patrimonial del funcionario.
En Balcarce 50 incluso especulan con que Adorni intente presentar la documentación en las próximas semanas, aprovechando el inicio del Mundial para que la atención pública se desplace y el escándalo pierda intensidad mediática. Sin embargo, el avance de la investigación judicial mantiene abierta una crisis que amenaza con seguir sumando capítulos explosivos dentro del círculo más cercano al presidente Milei.







