17/04/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Transferencias, vuelos y contratos, la trama de favores entre Adorni y Grandio que ahora investiga la Justicia. Imagen: Redes Sociales.
No es solo una amistad. Es un circuito de dinero, viajes y contratos que dibuja un ida y vuelta tan aceitado como incómodo. Manuel Adorni y Marcelo Grandio quedaron en el centro de una investigación que expone una relación que fue, al mismo tiempo, personal y comercial, y que ahora es analizada bajo sospecha judicial.
Antes de llegar a la Casa Rosada, Adorni recibió de la productora Imhouse, propiedad de Grandio, transferencias por un total de 1.670.900 pesos a lo largo de 2022 y 2023. Después, ya instalado en el Gobierno, la ecuación cambió de signo: Grandio empezó a facturar con el Estado. La Televisión Pública, bajo la órbita del entonces vocero presidencial, se convirtió en una puerta de entrada. El saldo: al menos seis contratos.
La escena que sintetiza el vínculo ocurrió en febrero de este año. Según consta en la causa a cargo del juez Ariel Lijo, Grandio pagó el viaje en avión privado de Adorni y su familia a Punta del Este durante el fin de semana de Carnaval. El costo, ida y vuelta, rondó los 9000 dólares. La sospecha es directa: posibles dádivas y negociaciones incompatibles con la función pública.
El expediente se mueve en dos carriles. El fiscal Gerardo Pollicita investiga un presunto enriquecimiento ilícito y fue quien pidió levantar el secreto bancario, fiscal y financiero de Adorni, lo que permitió reconstruir las transferencias. Lijo, en paralelo, conserva el tramo vinculado a las dádivas, el viaje y los contratos estatales, incluyendo los de Bettina Angeletti, esposa del funcionario.
Los números son elocuentes. Adorni recibió pagos de Imhouse casi todos los meses. En diciembre de 2022, dos transferencias de 50.000 y 60.000 pesos. En 2023, giros de 121.000 pesos en mayo, junio, julio y agosto. Luego, entre septiembre y noviembre, montos de 157.300 pesos. Y en diciembre, apenas un día después de la asunción del gobierno libertario —cuando Adorni ya era secretario de Comunicación—, un salto abrupto: 605.000 pesos. Una cifra que, actualizada, equivale a mucho más en términos reales.
La Justicia ahora busca responder una pregunta clave: qué servicios prestó Adorni a la productora de su amigo. En el material disponible en redes y plataformas aparecen registros del programa “Gritalo”, donde compartían pantalla. Allí, Adorni alternaba roles de entrevistador y entrevistado junto a Grandio. Pasaron por ese ciclo figuras como Victoria Villarruel, Miguel Angel Pichetto, Ramiro Marra y Lilia Lemoine. En una de las emisiones, el propio Adorni hablaba de “un gran entramado de corrupción en la política argentina” al referirse a Martín Insaurralde, mientras José Luis Espert mencionaba la posibilidad de “enriquecimiento ilícito o lavado”. Hoy, esas palabras vuelven como un eco incómodo.
El otro tramo del vínculo se despliega en los contratos con el Estado. Imhouse firmó cinco acuerdos de coproducción con la Televisión Pública y uno con Radio Nacional, según informó Radio y Televisión Argentina (RTA), que aclaró que Grandio no tenía relación de dependencia.
El esquema se repite: la estructura estatal pone el aire, estudios, maquillaje, vestuario, escenografía, técnicos y seguridad. La productora cubre costos y se queda con ingresos publicitarios hasta alcanzar determinados montos; a partir de allí, se reparten.
El detalle de los contratos muestra la magnitud del negocio. El 17 de abril de 2024, un acuerdo para Radio Nacional (AM870) por el programa “La Caja de Pandora”, conducido por Guillermo Marconi: Imhouse pagaba 1 millón de pesos y se quedaba con el 100% de la publicidad. El 27 de agosto de 2024, otro contrato por “Giros en Línea Recta”, conducido por Grandio, por diez capítulos. La productora cubría costos y retenía ingresos publicitarios hasta 5.883.995 pesos más IVA antes de repartir.
El 31 de marzo de 2025 se renovó por diez capítulos más, con un costo de 900.000 pesos por episodio y reparto posterior de ingresos. El 11 de septiembre de 2025, una nueva ampliación por 16 capítulos, con un costo de 1.097.500 pesos más IVA por capítulo bajo el mismo esquema.
En paralelo, el 29 de agosto de 2025, se firmó la producción de “Enredados”, un ciclo de streaming por 20 capítulos en plataformas como Twitch, YouTube, Facebook e Instagram. Y el 13 de octubre de 2025, otro contrato por “La Sala”, con 50 capítulos bajo condiciones similares: Imhouse cubría costos —900.000 o 950.000 pesos más IVA por capítulo— y luego compartía ganancias.
Para los investigadores, el cuadro es claro: transferencias antes, contratos después, un viaje en avión privado en el medio. Un circuito de favores que ahora se traduce en un expediente judicial. La pregunta que sobrevuela no es menor: si esa “amistad que rindió frutos” fue, en realidad, una red de beneficios cruzados que desdibujó los límites entre lo privado y lo público.







