24/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Manuel Adorni. Imagen: Web.
El Gobierno de Javier Milei volvió a mover sus piezas para evitar que Manuel Adorni enfrente al Senado en medio de los cuestionamientos por su declaración patrimonial y la presión opositora para avanzar con una interpelación y una eventual moción de censura.
La estrategia oficial quedó expuesta durante una jornada marcada por contradicciones internas. Mientras desde sectores cercanos a Patricia Bullrich aseguraban que el jefe de Gabinete había suspendido su informe de gestión previsto para el 2 de julio, el propio Adorni salió horas después a afirmar que seguía «a disposición» del Congreso.
La confusión dejó al descubierto una interna creciente dentro del oficialismo, que busca por todos los caminos evitar una escena que podría convertirse en un duro golpe político para la administración libertaria: un jefe de Gabinete obligado a responder preguntas incómodas frente a los senadores.
El movimiento se produjo luego de una reunión que Adorni encabezó en Casa Rosada junto a legisladores oficialistas. Según trascendió desde el Senado, la decisión de frenar su presentación habría sido impulsada por Patricia Bullrich, en coordinación con Karina Milei y funcionarios del Ejecutivo, con el objetivo de ganar tiempo y contener el avance opositor.
La maniobra aparece como un nuevo intento del Gobierno para proteger a uno de sus funcionarios más cuestionados. La oposición sostiene que Adorni debe explicar las inconsistencias detectadas en su patrimonio y reclama que el Congreso ejerza su función de control sobre el Poder Ejecutivo.
«Nosotros vamos por la interpelación, la moción de censura y el apartamiento del cargo», repiten desde el peronismo, convencidos de que existía un acuerdo político previo para avanzar contra el jefe de Gabinete.
Pero ese acuerdo comenzó a resquebrajarse luego de nuevas negociaciones entre el oficialismo y sectores aliados. El cambio de postura de algunos bloques generó fuertes críticas opositoras, que acusan al Gobierno de presionar a sus aliados para evitar que Adorni tenga que dar explicaciones públicas.
La estrategia parlamentaria apunta ahora a trasladar la discusión a la Comisión de Asuntos Constitucionales, un terreno donde La Libertad Avanza puede manejar mejor los tiempos y dilatar cualquier definición.
El oficialismo sostiene que los proyectos vinculados a la situación de Adorni deben contar primero con dictamen antes de llegar al recinto. Desde la oposición, en cambio, aseguran que esa interpretación busca bloquear una herramienta constitucional.
El conflicto gira alrededor del artículo 101 de la Constitución Nacional, que establece la obligación del jefe de Gabinete de concurrir al Congreso para informar sobre la marcha del Gobierno. Los opositores sostienen que la normativa permite avanzar con la interpelación sin las trabas reglamentarias que plantea el oficialismo.
«Recibieron la orden de encubrirlo a Adorni», lanzó un senador opositor al cuestionar el cambio de postura de algunos legisladores. Para la oposición, el Gobierno intenta proteger a un funcionario que quedó bajo sospecha y evitar una crisis política dentro del Congreso.
La tensión aumentó porque la semana anterior los bloques habían acordado avanzar con una sesión donde se discutiría el futuro del jefe de Gabinete. Sin embargo, el oficialismo logró modificar el escenario y trasladar la pelea a un ámbito con menores riesgos políticos.
La Libertad Avanza apuesta ahora a una combinación que le permita ganar tiempo: evitar una interpelación inmediata, exigir pasos parlamentarios adicionales y reducir las posibilidades de una votación que exponga la fragilidad del respaldo político de Adorni.
El problema para el Gobierno es que la polémica lejos de apagarse continúa creciendo. Cada intento por postergar la comparecencia del funcionario alimenta las críticas opositoras y refuerza la imagen de un Ejecutivo que busca esquivar los controles institucionales.
Mientras Milei intenta sostener a uno de sus hombres de confianza, en el Senado se prepara una nueva batalla política. La oposición promete volver a reclamar respuestas y denuncia que el oficialismo está utilizando maniobras reglamentarias para evitar que Adorni explique su situación.
El jueves será una nueva prueba de fuerza. Por ahora, el Gobierno consiguió ganar tiempo, pero el costo político de blindar al jefe de Gabinete comienza a quedar cada vez más expuesto.






