24/06/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: JAvier Milei. Imagen: Web.
A dos años del inicio del experimento anarcocapitalista, el velo del relato oficial se ha derrumbado por completo en el territorio más poblado del país. El veredicto de los ciudadanos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) es lapidario: una abrumadora mayoría del 88% señala de forma directa al presidente Javier Milei como el absoluto responsable del brutal deterioro de su economía familiar. Así lo desnudó el último Índice de Percepción del Ánimo Social (IPAS) elaborado por la consultora Indaga-RSO, un relevamiento de más de 3.600 casos que expone cómo la culpabilidad del mandatario escaló de manera ininterrumpida, saltando 40 puntos porcentuales desde el inicio de su gestión. El hambre, la asfixia financiera y la falta de futuro ya no admiten la burda excusa de la «herencia recibida».
La encuesta traduce en números fríos la desesperante realidad que se vive en los hogares. El ajuste inhumano ejecutado por el Palacio de Hacienda ha empujado al 78% de los bonaerenses a la cruda certeza de no llegar a fin de mes. Frente a la insistencia monótona del Gobierno con la baja de la inflación como único estandarte, el bolsillo popular demuestra que se trata de una victoria de cementerio: el 94% de los encuestados afirma que sus salarios continúan perdiendo por goleada frente al costo de vida y el 71% vio pulverizado su poder de compra en el último trimestre. La tan mentada estabilidad macroeconómica de Milei se sostiene únicamente sobre el ayuno forzado y la privación de las mayorías.
El dato más alarmante y que prefigura una crisis social de dimensiones inéditas es el endeudamiento sistémico para subsistir. Un estremecedor 94% de la población se ha visto obligado a contraer deudas para costear alimentos y servicios básicos, y más de la mitad de las familias reconoció haber pedido dinero prestado en el último mes solo para cubrir el bache cotidiano. La perversión del sistema es tal que el 53% de los trabajadores formales ya tiene el medio aguinaldo embargado antes de cobrarlo, destinándolo por completo a saldar pasivos en lugar de volcarlo al consumo o al esparcimiento. A esta asfixia financiera se le suma el fantasma de la desocupación masiva provocada por la recesión: el temor a perder el empleo se disparó del 49% al 87% en apenas dos años, transformando la vida diaria en una tortura de incertidumbre laboral.
La desaprobación de la gestión libertaria trepó a un categórico 72%, dejando al descubierto que la sociedad identifica con precisión quirúrgica quiénes son los ganadores y perdedores de este modelo. El 67% de los consultados tiene en claro que las medidas de Milei solo benefician a la oligarquía y a la clase alta, mientras que la imagen del presidente se hunde en el barro con un 59% de valoración negativa. El estado de ánimo colectivo que destila el informe es el más oscuro de la historia reciente de la región: el pesimismo total creció un 68% y la palabra que define a la ciudadanía es «frustración». El 85% de los argentinos ya se dio cuenta de que el brutal sacrificio que les exige el Gobierno es estéril y no valdrá la pena en el futuro, consolidando la certeza de que bajo el dogma de la motosierra y la especulación financiera, el horizonte de la Patria solo promete mayor decadencia.







