Agosto no trajo alivio: La economía no repunta y Argentina se acerca a la recesión

22/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Imagen: Soledad Quiroga.
La actividad económica apenas creció 0,1% en agosto, después del derrumbe del 2,9% registrado en julio. Con una caída interanual del 1,7%, el país quedó al borde de una recesión técnica: según las estimaciones citadas, septiembre debería mostrar un crecimiento mensual del 8,5% para evitarla.

La economía argentina sigue sin mostrar señales firmes de recuperación. En agosto, la actividad económica registró una suba de apenas 0,1% respecto de julio, un resultado insuficiente para compensar el desplome del 2,9% del mes anterior. Además, en la comparación con agosto de 2025, el indicador mostró una caída del 1,7%.

Los datos oficiales reflejan que el repunte esperado no llegó. Aunque desde el Gobierno de Javier Milei existían expectativas de una mejora, las proyecciones privadas ya anticipaban un escenario más adverso. El resultado vuelve a poner en primer plano las dificultades para reactivar la economía después de meses de fuertes retrocesos.

Un crecimiento que no alcanza para evitar la recesión

La falta de recuperación encendió las alarmas entre los analistas. De acuerdo con las cifras citadas en los informes económicos, la actividad cayó 0,6% durante el segundo trimestre respecto del primero. Para que el tercer trimestre no cierre con una nueva contracción, septiembre debería registrar un resultado extraordinario.

La consultora LCG estimó que la economía necesitaría crecer un 8,5% mensual en septiembre para terminar el tercer trimestre sin variaciones y evitar una recesión técnica. La propia firma consideró ese escenario “directamente imposible”.

Técnicamente, se habla de recesión cuando la actividad económica cae durante dos trimestres consecutivos. Con el retroceso del segundo trimestre y la debilidad de los indicadores posteriores, el panorama para la economía argentina se volvió cada vez más complicado.

Minería y energía, entre los pocos sectores que crecieron

El informe del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), elaborado por el Indec, mostró que solo cinco sectores registraron subas interanuales en agosto.

La mayor mejora correspondió a explotación de minas y canteras, con un aumento del 11,1%, seguida por electricidad, gas y agua, que avanzó un 4,3%. También crecieron hoteles y restaurantes, con un 3,1%; servicios sociales y de salud, con un 0,6%; y actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, con un 0,4%.

El desempeño de la minería y la actividad petrolera y gasífera contrasta con la situación de buena parte de la economía. En el caso de los servicios públicos, el informe destaca el crecimiento del sector, aunque eso no significa necesariamente un alivio para los hogares que deben afrontar aumentos en sus tarifas.

Once sectores terminaron en negativo

El panorama fue muy distinto para el resto de las actividades: 11 sectores, incluido el rubro de impuestos netos de subsidios, registraron caídas interanuales.

La pesca encabezó los retrocesos, con un desplome del 15,7%. Le siguieron impuestos netos de subsidios, con una baja del 4,2%, e intermediación financiera, que retrocedió un 3,8%.

El comercio mayorista y minorista también mostró señales negativas, con una caída del 3,5%, mientras que la industria manufacturera se contrajo un 3,2%. Transporte y comunicaciones bajó un 2,9%; construcción, un 2,5%; y administración pública, un 1,6%.

La actividad agropecuaria tampoco logró sostener su ritmo y registró una disminución del 1% frente a agosto del año anterior.

Una economía sin señales claras de recuperación

Los resultados muestran una economía con fuertes diferencias entre sectores: mientras la minería y algunas actividades vinculadas con la energía avanzan, el comercio, la industria, la construcción y otros rubros siguen en terreno negativo.

La suba mensual de agosto no alcanzó para revertir el derrumbe previo ni para despejar las dudas sobre la evolución de la actividad. Con el tercer trimestre cerca de cerrar, la posibilidad de una recesión técnica aparece como un riesgo cada vez más difícil de evitar.