19/09/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Otro enfrentamiento en Aguas Blancas. Entre Bagayeros y Prefectos. Imagen: Capturas de Video.
Un nuevo enfrentamiento entre Prefectura Naval y trabajadores de frontera volvió a exponer la tensión en Aguas Blancas. El interventor Adrián Zigarán advirtió que el contrabando “se masificó”, mientras crecen los cuestionamientos sobre el funcionamiento del Plan Güemes y la realidad económica de la frontera.
La frontera entre Aguas Blancas y Bolivia volvió a convertirse en escenario de tensión. Un operativo de Prefectura Naval para secuestrar mercadería de contrabando terminó con piedras y disparos en el sector comprendido entre el puesto de Aduanas y el paso no habilitado conocido como Camba.
El episodio ocurrió este viernes y es el segundo enfrentamiento registrado en menos de un mes. El antecedente inmediato se produjo el 25 de agosto, también durante un operativo de los prefectos que fueron enviados a la zona por un período estimado de entre tres y cuatro meses.
La secuencia vuelve a poner bajo la lupa el funcionamiento del Plan Güemes en uno de los puntos más sensibles de la frontera norte. Mientras las fuerzas federales buscan impedir el ingreso irregular de mercadería, en Aguas Blancas existe una actividad económica informal que involucra a numerosos trabajadores de frontera.
Piedras contra Prefectura y mercadería secuestrada
Los incidentes se produjeron en los puestos de control instalados por Prefectura bajo gazebos, en un tramo cercano al río Bermejo.
Según el relato difundido por Página/12, las fuerzas navales habían incautado mercadería cuando se produjeron los enfrentamientos. Las imágenes mostraron vehículos oficiales cargados con productos secuestrados, mientras desde un sector se arrojaban piedras y también se registraban disparos.
El punto conflictivo se encuentra a unos 300 metros del puesto de Aduanas y Migraciones de Aguas Blancas. Allí operan las llamadas chalanas, embarcaciones utilizadas para cruzar mercadería por el río hacia la frontera boliviana.
El paso conocido como Camba no está habilitado oficialmente, pero constituye desde hace años uno de los puntos utilizados para el intercambio informal de productos entre ambos países.
Zigarán: “Se masificó el contrabando”
El interventor municipal de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, describió una transformación profunda de la actividad fronteriza.
“Se masificó el contrabando”, afirmó el funcionario.
Según explicó, hace aproximadamente cinco años podían observarse apenas dos chalanas realizando ese recorrido por el río. Actualmente, aseguró, existen hasta diez cooperativas vinculadas con las embarcaciones que participan de este circuito.
La dimensión de la actividad, de acuerdo con Zigarán, abarca productos muy diversos: desde medias hasta heladeras.
El funcionario definió el fenómeno como una verdadera “industria del contrabando”, una expresión que grafica el crecimiento de una actividad que durante años permaneció instalada en la economía cotidiana de la frontera.
Un trabajador puede ganar mucho más como bagayero
Detrás del conflicto con las fuerzas federales aparece también una realidad económica difícil de ignorar.
Zigarán señaló que un peón rural de la zona puede obtener alrededor de $15.000 diarios, además de encontrarse muchas veces sin registración laboral. En cambio, según el funcionario, un trabajador de frontera puede llegar a obtener entre $150.000 y $300.000 por día.
La diferencia ayuda a explicar por qué el trabajo de frontera continúa resultando atractivo para numerosas personas de la región.
Incluso, según el interventor, esos ingresos pueden superar lo que perciben los propios efectivos de Prefectura que participan de los operativos.
El choque entre Nación y la realidad de la frontera
Para Zigarán existe una diferencia central entre la mirada del Gobierno nacional y la realidad cotidiana de quienes viven en Aguas Blancas.
“Para Nación, el contrabando en Aguas Blancas es un delito”, explicó.
Del otro lado, señaló, los trabajadores de frontera sostienen que simplemente están trabajando y utilizan como argumento la frase “estamos trabajando”.
Ese choque de perspectivas es uno de los principales factores que, según el funcionario, explica los enfrentamientos cada vez que las fuerzas de seguridad intentan impedir el traslado de mercadería.
La situación también expone las dificultades de aplicar controles federales en una zona donde el intercambio fronterizo forma parte de la economía local.
El Plan Güemes, otra vez bajo la lupa
Zigarán comparó el actual funcionamiento del operativo con la etapa en la que Patricia Bullrich estuvo al frente del Ministerio de Seguridad.
“Con Bullrich el Plan Güemes era otra cosa”, sostuvo.
Sin embargo, el propio interventor recordó que aquella gestión tampoco estuvo exenta de problemas. Entre otros episodios, mencionó un caso en el que cuatro gendarmes fueron secuestrados por trabajadores de frontera.
También cuestionó algunas de las estrategias sociales que, según relató, fueron planteadas durante aquella etapa para la región.
El Plan Güemes fue presentado como una estrategia de seguridad para fortalecer el control de la frontera norte y combatir delitos como el narcotráfico y el contrabando. En mayo de 2026, el gobernador Gustavo Sáenz destacó públicamente su implementación y sostuvo que durante sus primeros 17 meses se habían detenido más de 700 personas vinculadas al narcotráfico y secuestrado más de 7 toneladas de droga, según cifras oficiales.
El problema no se resuelve solamente con más uniformados
Uno de los planteos que surge del conflicto en Aguas Blancas es que el despliegue de fuerzas de seguridad no alcanza para resolver por sí mismo una problemática que también tiene una fuerte dimensión económica y social.
Zigarán propuso, por ejemplo, que los uniformados utilicen bodycams, cámaras colocadas en el cuerpo para registrar los procedimientos.
El objetivo sería doble: documentar eventuales abusos de los trabajadores de frontera y, al mismo tiempo, garantizar que las fuerzas de seguridad actúen de acuerdo con los protocolos establecidos.
La medida también podría servir para reducir las denuncias por presuntas irregularidades o hechos de corrupción durante los controles.
Una economía informal que creció en medio de la falta de empleo
Los números laborales aportados en el informe permiten dimensionar el contexto en el que se desarrolla esta actividad.
Según datos del Observatorio de la Deuda Social, en el departamento Orán solamente el 23,2% de los hogares tenía en 2022 un jefe de hogar ocupado y registrado.
La cifra representa 10.276 hogares sobre un total de 44.245 relevados en el Censo 2022, de acuerdo con los datos citados en el informe.
En ese escenario, el trabajo informal en la frontera aparece como una fuente de ingresos para sectores que tienen dificultades para acceder a empleos registrados.
Una frontera que vuelve a quedar expuesta
El nuevo enfrentamiento entre Prefectura y trabajadores de frontera deja en evidencia una problemática que excede el secuestro puntual de mercadería.
Por un lado, el Estado nacional busca reforzar los controles sobre una frontera donde históricamente existieron pasos informales y circulación irregular de productos. Por otro, miles de personas dependen de actividades económicas vinculadas al intercambio fronterizo.
El resultado es un escenario cada vez más conflictivo: fuerzas federales, trabajadores de frontera, contrabando, desempleo y controles de seguridad conviven en apenas unos cientos de metros.
Y mientras continúan los operativos, Aguas Blancas vuelve a quedar en el centro de la escena por una pregunta que todavía no tiene una respuesta sencilla: cómo controlar el contrabando sin ignorar la realidad económica y social de quienes viven de la frontera.
Con información de Salta/12.







