Caso Yankelevich: la alarmante cifra de violencia infantil en Argentina

12/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Imagen: Instagram/@gustavoyankelevichok.
El testimonio de Valentín Yankelevich sobre la violencia que, según relató, sufrió durante su infancia puso el foco en una realidad que excede a una familia conocida. En Argentina, cerca del 59% de los niños y niñas de entre 1 y 14 años recibió agresiones verbales o castigos físicos durante su crianza. En Salta, las cifras de violencia familiar y las iniciativas de prevención vuelven a poner en agenda la necesidad de escuchar y proteger a las infancias.

La violencia contra niños, niñas y adolescentes no siempre deja marcas visibles. A veces ocurre puertas adentro, en el ámbito que debería ofrecer protección, afecto y seguridad. El reciente testimonio de Valentín Yankelevich, nieto de Cris Morena y Gustavo Yankelevich e hijo de la fallecida actriz Romina Yan, volvió a exponer la dimensión de una problemática que atraviesa a la sociedad.

En una entrevista publicada por Infobae y reproducida por distintos medios, Valentín contó que sufrió violencia física y psicológica por parte de su padre, Darío Giordano, durante su infancia. Según su relato, los episodios comenzaron cuando tenía alrededor de nueve o diez años, después de la muerte de su madre, ocurrida el 28 de septiembre de 2010.

El joven describió golpes, gritos, humillaciones y situaciones de maltrato que, según contó, también afectaron a su hermano Franco. Además, relató que su abuelo materno, Gustavo Yankelevich, fue una de las primeras personas que los escuchó y los ayudó cuando expresaron que no querían continuar viviendo en esa situación.

Se trata de un testimonio personal de enorme gravedad, que debe ser atribuido a quien lo hizo público y diferenciado de cualquier conclusión judicial que no esté documentada. Pero también abre una discusión social más amplia: ¿cuántos chicos atraviesan situaciones similares sin poder contarlas?

Argentina: casi seis de cada diez chicos sufrieron violencia durante la crianza

Los datos disponibles muestran que la violencia en la crianza está lejos de ser un fenómeno aislado.

Según UNICEF Argentina, alrededor del 59% de los niños y niñas de entre 1 y 14 años recibió gritos, agresiones verbales o castigos físicos durante su crianza, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Niñas, Niños y Adolescentes MICS 2019-2020.

El dato fue retomado por UNICEF en abril de 2026, en el marco de una iniciativa destinada a promover prácticas de crianza respetuosas en articulación con la provincia de Salta.

La cifra incluye distintas formas de trato violento y no significa que todos los niños hayan sufrido el mismo tipo o nivel de agresión. Sin embargo, evidencia la dimensión de un problema que puede comenzar con prácticas naturalizadas como los gritos, las amenazas o los castigos físicos y escalar hacia situaciones de mayor gravedad.

UNICEF también advierte que la violencia puede tener consecuencias a corto, mediano y largo plazo sobre el bienestar y el desarrollo de las infancias.

Salta: miles de denuncias por violencia familiar

En la provincia, los registros oficiales permiten dimensionar la magnitud de la violencia familiar, aunque no deben confundirse con estadísticas específicas de maltrato infantil.

El Informe Anual 2025 del Observatorio de Violencia contra las Mujeres de Salta consignó 20.400 denuncias por violencia familiar y de género durante el primer semestre de 2025, según datos del Sistema Único de Denuncias del Ministerio Público Fiscal y de la Corte de Justicia provincial.

El mismo informe registró 11.065 causas judiciales por violencia familiar y de género durante ese período, de acuerdo con información de la Sindicatura del Poder Judicial.

Estas cifras abarcan la violencia familiar y de género en general: no representan exclusivamente casos de niños y adolescentes víctimas de maltrato. Aun así, constituyen un indicador de la dimensión que tiene la violencia dentro de los hogares y de la importancia de fortalecer los mecanismos de detección, asistencia y protección.

Crianza respetuosa: una iniciativa que busca prevenir la violencia

En abril de 2026, UNICEF Argentina y la Secretaría de Primera Infancia, Niñez y Familia de Salta presentaron el programa Comunidades de Crianza, orientado a promover formas de cuidado respetuosas, afectuosas y libres de violencia.

La propuesta incluye capacitación de referentes comunitarios, herramientas para acompañar a las familias y espacios de orientación destinados a favorecer entornos seguros para niños y niñas.

Durante 2025, 138 personas de nueve municipios salteños completaron una formación universitaria vinculada con la promoción de crianzas respetuosas. Posteriormente, alrededor de 90 referentes comunitarios participaron de un encuentro provincial para compartir experiencias y fortalecer el trabajo territorial.

La iniciativa parte de una premisa central: establecer límites y acompañar el crecimiento de los chicos no requiere recurrir al miedo, los golpes ni la humillación.

Cuando la violencia ocurre dentro de casa

Uno de los aspectos más difíciles de la violencia infantil es que puede permanecer oculta durante años. El miedo, la dependencia económica y emocional, la vergüenza o la creencia de que nadie va a escuchar pueden impedir que un niño pida ayuda.

Por eso, la responsabilidad de detectar estas situaciones no puede recaer exclusivamente en las propias víctimas. La familia ampliada, las escuelas, los equipos de salud y los organismos de protección tienen un papel fundamental para reconocer señales de alarma y actuar a tiempo.

El caso de Valentín también pone sobre la mesa la importancia de escuchar a los chicos sin minimizar sus relatos ni justificar la violencia por los problemas personales que pueda atravesar un adulto.

La muerte de una madre, una separación familiar o una crisis emocional pueden ser circunstancias profundamente dolorosas, pero nunca justifican el maltrato hacia un niño.

Escuchar también es proteger

La repercusión del relato de Valentín Yankelevich puede servir para abrir una conversación necesaria más allá de los nombres conocidos y de la exposición mediática.

Detrás de las estadísticas hay chicos que necesitan ser escuchados, adultos que deben aprender otras formas de crianza y comunidades que pueden intervenir para evitar que el maltrato se prolongue.

En una provincia donde se desarrollan iniciativas para promover una crianza respetuosa, el desafío consiste en transformar la preocupación en prevención concreta: reconocer las señales, acompañar a las familias y garantizar que ningún niño tenga que enfrentar solo una situación de violencia.

Porque el hogar debería ser un lugar seguro. Y porque escuchar a tiempo puede cambiar la historia de una infancia.