Crisis bancaria en Paraguay: el cierre de Ueno Bank sacude al gobierno de Santiago Peña

04/11/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Peleas entre la policía y damnificados. Imagen: Daniel Duarte/AFP.
El cierre preventivo de Ueno Bank en Paraguay desató una fuerte crisis financiera, social y política. En Asunción, cientos de ahorristas y trabajadores protagonizaron enfrentamientos con la policía frente a la sede de la entidad, mientras crece la incertidumbre por la disponibilidad de los depósitos y el futuro de los fondos previsionales.

La situación generó comparaciones con el corralito argentino de 2001, cuando miles de personas quedaron imposibilitadas de retirar sus ahorros. Por el momento, el problema está concentrado en Ueno Bank, cuya actividad fue suspendida preventivamente por el Banco Central del Paraguay (BCP).

El presidente paraguayo, Santiago Peña, tardó casi 12 horas en pronunciarse públicamente sobre el conflicto. La demora profundizó las críticas hacia su administración y provocó que las protestas también comenzaran a reclamar su renuncia.

La crisis escaló hasta el ámbito judicial: por orden de la Justicia, todos los integrantes del directorio de la entidad fueron detenidos. Al mismo tiempo, sectores de la oposición comenzaron a evaluar la posibilidad de impulsar un juicio político contra el mandatario.

Un banco en expansión y los fondos de los jubilados en riesgo

Ueno Bank nació como una financiera y experimentó un crecimiento acelerado hasta convertirse en una entidad bancaria digital con cientos de miles de clientes. Durante su expansión también incorporó depósitos de organismos públicos y recursos del Instituto de Previsión Social (IPS), responsable de administrar los fondos jubilatorios paraguayos.

De acuerdo con información publicada por medios de Paraguay, el IPS tenía inversiones por aproximadamente 355 millones de dólares en Ueno Bank, una cifra equivalente al 9% de su cartera.

La entidad también ganó notoriedad por su presencia en el deporte: llegó a convertirse en el principal auspiciante de Cerro Porteño, Olimpia y la Conmebol. Su crecimiento y sus vínculos con el presidente Peña alimentaron cuestionamientos sobre la relación entre el banco y el poder político.

Sin embargo, detrás de esa expansión comenzaron a aparecer señales de problemas financieros. Según las informaciones difundidas, la entidad no contaba con suficiente solvencia para respaldar el volumen de operaciones y depósitos que había acumulado.

Los préstamos vinculados que encendieron las alarmas

Las primeras advertencias tomaron fuerza después de que se conocieran filtraciones de informes y memorándums de la Superintendencia de Bancos.

Esos documentos señalaban presuntos excesos en operaciones de autopréstamos realizados mediante empresas vinculadas al Grupo Vázquez, propietario de Ueno Bank. Según la información periodística, los montos involucrados superaban la liquidez disponible de la entidad.

La difusión de esos datos llevó a los organismos estatales a profundizar los controles. Finalmente, el Banco Central constató que Ueno Bank ya no reunía el capital mínimo exigido para garantizar su solvencia.

Ante el deterioro de la situación, el Grupo Vázquez anunció un plan de capitalización de emergencia por 100 millones de dólares. La propuesta contemplaba un primer desembolso de 50 millones durante los primeros días de noviembre.

Sin embargo, ese aporte no llegó a tiempo para cubrir el déficit detectado por la Superintendencia de Bancos.

Detuvieron a los directivos de Ueno Bank

Tras conocerse las irregularidades, se inició una investigación judicial que derivó en allanamientos y órdenes de detención contra los integrantes del directorio de la entidad.

Entre los detenidos se encuentra Miguel Vázquez, presidente del Grupo Vázquez y miembro del directorio de Ueno Bank, quien se presentó ante la Policía Nacional.

La intervención judicial profundizó la incertidumbre alrededor del futuro de la institución y de los recursos que permanecen depositados en ella.

La respuesta tardía de Santiago Peña

En medio de las protestas y los reclamos de los ahorristas, Peña suspendió su viaje a España, donde tenía previsto participar de la Cumbre Iberoamericana.

Después de casi 12 horas de silencio, el mandatario comunicó a través de sus redes sociales que había solicitado la renuncia de Carlos Carvallo, presidente del Banco Central del Paraguay.

Además, anunció un acuerdo con las autoridades de ambas cámaras del Congreso para avanzar con un proyecto de ley que permita utilizar el Fondo de Garantía y comenzar a devolver los depósitos a los ahorristas.

Peña también aseguró que la iniciativa contemplará la restitución de los fondos públicos, los recursos del IPS y los correspondientes a otras cajas jubilatorias estatales.

En su mensaje, pidió que los legisladores aprobaran la propuesta con rapidez y reclamó al Banco Central que informe los plazos y procedimientos para concretar las devoluciones.

El Presidente intentó diferenciar la situación de Ueno Bank del funcionamiento general del sistema financiero paraguayo y sostuvo que los responsables deberán responder ante la Justicia, sin privilegios.

La oposición evalúa impulsar un juicio político

Pese a los anuncios presidenciales, la crisis continúa y los cuestionamientos contra el Gobierno se multiplican.

La oposición comenzó a trabajar en un borrador para promover un juicio político contra Peña y mantiene conversaciones con distintos sectores para reunir los respaldos necesarios.

El senador opositor Rafael Filizzola sostuvo que será necesario construir mayorías para avanzar con la iniciativa.

Además, remarcó que las consecuencias del conflicto exceden a los clientes particulares de la entidad, ya que también están comprometidos los recursos del Instituto de Previsión Social y los fondos de millones de personas que operaban con el banco.

Filizzola también cuestionó la actuación del Banco Central y consideró que su pedido de tranquilidad a la población resulta contradictorio, teniendo en cuenta que el organismo debía supervisar el funcionamiento de la entidad.

Con ahorristas en las calles, directivos detenidos y fondos jubilatorios comprometidos, la caída de Ueno Bank se convirtió en una de las mayores crisis que enfrenta el gobierno de Santiago Peña.