29/09/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Caputo, Karina y Milei. Imagen: Web.
El banco estadounidense redujo de 2,7% a 1,5% su estimación de crecimiento para 2026 y proyectó una contracción anualizada del 4% para el tercer trimestre. La revisión se produjo después del desplome de la actividad económica en julio.
La economía argentina enfrenta nuevas señales de desaceleración después de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informara una caída del 2,9% mensual desestacionalizada en julio. El retroceso fue acompañado por una baja interanual del 1,4%, en un contexto en el que la actividad ya había mostrado una contracción durante el segundo trimestre.
El dato llevó a J.P. Morgan a revisar de manera significativa sus proyecciones para Argentina. El banco estadounidense redujo de 2,7% a 1,5% su estimación de crecimiento para todo 2026 y ahora contempla una contracción anualizada del 4% durante el tercer trimestre.
La entidad había anticipado un resultado negativo para julio, pero esperaba una caída mensual cercana al 1%. Según el análisis difundido por el banco, el resultado finalmente fue considerablemente peor al previsto.
El peor retroceso mensual desde la pandemia
La caída del 2,9% registrada en julio constituye el mayor retroceso mensual de la actividad desde abril de 2020, cuando la economía estaba afectada por las restricciones derivadas de la pandemia. J.P. Morgan también puso el resultado en perspectiva histórica y señaló que, excluyendo episodios excepcionales como 2020, la crisis financiera internacional de 2008 y el período de estrés financiero de 2018-2019, no se observaba una baja mensual de semejante magnitud desde 2004.
El resultado de julio se produjo después de que el Producto Bruto Interno (PBI) cayera 0,6% en términos desestacionalizados durante el segundo trimestre. Por eso, el desempeño de los próximos meses será determinante para establecer si la economía acumula dos trimestres consecutivos de contracción.
La llamada recesión técnica todavía no está confirmada. Para determinar si se cumple esa definición deberán conocerse los datos oficiales correspondientes a agosto y septiembre y establecer qué ocurrió con el nivel de actividad durante todo el tercer trimestre.
Comercio e industria, entre los sectores más golpeados
Los datos del INDEC muestran que el deterioro de julio no fue uniforme entre las distintas actividades económicas. De los 15 sectores relevados, ocho registraron variaciones interanuales negativas.
El comercio mayorista, minorista y reparaciones cayó 5,1% interanual, mientras que la industria manufacturera retrocedió 4,6%. En conjunto, ambos sectores restaron 1,3 puntos porcentuales a la variación interanual del EMAE.
También registraron bajas la construcción, con una contracción interanual del 3,3%, la intermediación financiera, que cayó 3%, y transporte y comunicaciones, con una disminución del 1,5%.
En el otro extremo, algunas actividades mostraron fuertes incrementos. La pesca avanzó 424,5% interanual, la explotación de minas y canteras creció 8,4% y agricultura, ganadería, caza y silvicultura aumentó 0,7%.
El acumulado del año también perdió impulso
Con el resultado de julio, la actividad económica acumuló un crecimiento de 1,7% durante los primeros siete meses de 2026, por debajo del 2,2% que registraba hasta junio. El componente tendencia-ciclo, en cambio, mostró una variación positiva del 0,2% mensual.
El nivel de actividad desestacionalizado también quedó por debajo del máximo alcanzado en marzo de 2026, cuando se había registrado el mayor nivel de la serie reciente.
El escenario planteado por J.P. Morgan implica que la economía debería mostrar una recuperación importante durante agosto y septiembre para evitar que el tercer trimestre termine por debajo del segundo. Los próximos datos del INDEC serán, por lo tanto, los que permitan determinar si el desplome de julio fue un episodio puntual o el comienzo de una contracción más prolongada.
Una revisión que modifica el escenario para 2026
La modificación de las proyecciones de J.P. Morgan incorpora el fuerte deterioro observado en julio y reduce considerablemente la expectativa de expansión para el conjunto de 2026. La entidad pasó de prever un crecimiento del 2,7% al 1,5%, mientras que para el tercer trimestre calcula una contracción anualizada del 4%.
Así, la evolución de la actividad durante los próximos meses será central para determinar si la economía argentina logra revertir el retroceso registrado en julio o si termina acumulando dos trimestres consecutivos de caída.







