18/09/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Milei. Imagen: Archivo.
El Gobierno de Javier Milei dispuso la disolución de la administración de la Quinta de Olivos y el traspaso de sus funciones a la Casa Militar. La medida implica el desplazamiento de trabajadores civiles y alcanza tareas que van desde la seguridad hasta la cocina y la jardinería.
El Gobierno de Javier Milei decidió modificar por completo el funcionamiento de la Quinta de Olivos y avanzar con el desplazamiento del personal civil que desempeñaba tareas en la residencia presidencial. La Casa Militar asumirá el control integral de las funciones vinculadas con el predio y de las residencias transitorias utilizadas por el Presidente y su familia.
La reorganización contempla la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos y la transferencia de responsabilidades y bienes a la Casa Militar en un plazo máximo de 60 días.
El cambio no se limita a la seguridad. De acuerdo con la información difundida sobre la medida, la estructura militar también quedará a cargo de tareas que históricamente realizaba el personal civil, como cocinar, mantener los espacios y realizar trabajos de jardinería.
Fuentes que conocen el funcionamiento de la residencia señalaron que un esquema en el que todas las actividades queden concentradas bajo personal militar no tiene antecedentes recientes desde el retorno de la democracia.
La explicación oficial del Gobierno
Desde la Casa Rosada justificaron la decisión en razones vinculadas con la seguridad presidencial. El Ejecutivo argumentó que existe una “escalada de la inseguridad a nivel global” y mencionó además la visita del papa León XIV, prevista para noviembre.
Según la explicación oficial, la presencia del pontífice demandará movimientos extraordinarios de personal, obras y servicios para acondicionar la residencia presidencial.
El Gobierno sostuvo además que la reorganización permitirá reducir la estructura formal y la cantidad de personal que permanece en la Quinta de Olivos. La Casa Militar tendrá así un papel ampliado en la administración cotidiana del lugar.
Despidos y versiones sobre filtraciones
La cantidad de trabajadores afectados fue objeto de distintas versiones durante las primeras horas. Una publicación reciente señaló que 12 empleados fueron desvinculados, entre ellos el hasta entonces intendente de la residencia, Osvaldo Javier Sosa.
En paralelo, comenzaron a circular versiones sobre los motivos concretos de las cesantías. Una de las hipótesis mencionadas apunta a posibles filtraciones de información relacionada con los movimientos del Presidente y su entorno, aunque no se hicieron públicos datos que permitan determinar qué información habría sido filtrada ni quiénes serían los responsables.
También circularon versiones vinculadas con episodios relacionados con las mascotas del Presidente. Sin embargo, esas versiones no fueron confirmadas oficialmente y fueron rechazadas por personas del entorno presidencial.
Las contrataciones que quedaron bajo la lupa
La reestructuración ocurre además mientras existen cuestionamientos sobre contrataciones realizadas para el mantenimiento de la Quinta de Olivos.
Una de las denuncias mencionadas en la información original fue presentada por la diputada Marcela Pagano y está vinculada con una licitación de aproximadamente $700 millones para tareas de mantenimiento y jardinería.
La denuncia señaló presuntas irregularidades en el proceso y vinculó la adjudicación con personas cercanas a funcionarios de la Secretaría General de la Presidencia. Según la información publicada, el expediente fue requerido por la Justicia federal para analizar la contratación.
Estos antecedentes forman parte del contexto en el que se produce la reorganización, aunque no existe confirmación oficial de que esas denuncias sean la causa de los despidos.
Trabajadores aseguran que no recibieron explicaciones
Los trabajadores afectados denunciaron que fueron informados de su salida sin recibir explicaciones detalladas sobre los motivos.
El titular de ATE Capital, Daniel Catalano, cuestionó la medida y sostuvo que los empleados se presentaron normalmente a sus puestos y se encontraron con que ya no podían realizar sus tareas.
El gremio reclamó que se reviertan las desvinculaciones y advirtió sobre posibles medidas de fuerza.
La reorganización, mientras tanto, continuará durante los próximos 60 días, período establecido por el Gobierno para completar el traspaso de responsabilidades y bienes a la Casa Militar.



