20/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Supermercado mayorista. Imagen: Web.
El relato oficial sobre la desaceleración de la inflación volvió a quedar bajo fuego luego de que el Indec confirmara un brutal salto de los precios mayoristas en abril. El índice trepó al 5,2%, marcando el nivel más alto de los últimos dos años y encendiendo nuevas alarmas sobre el rumbo económico del gobierno de Javier Milei.

El golpe llegó de lleno desde el mercado petrolero internacional, atravesado por la guerra en Medio Oriente y el feroz aumento del precio del crudo, que superó los 100 dólares por barril y terminó impactando en cadena sobre la economía argentina.
Según el informe oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos, el Índice de Precios Internos al por Mayor registró una suba del 5,2% en abril respecto del mes anterior. En apenas cuatro meses, la inflación mayorista ya acumula un 11,6%, mientras que en la comparación interanual alcanzó un durísimo 30,8%.
El epicentro del sacudón estuvo en los combustibles y derivados del petróleo. El rubro “Petróleo crudo y gas” explicó más de dos puntos porcentuales de la suba general, mientras que los “Productos refinados del petróleo” agregaron otro fuerte impacto al índice.
También empujaron hacia arriba los precios de sustancias químicas, alimentos, bebidas y productos industriales vinculados al plástico y el caucho, sectores que ya empiezan a trasladar los aumentos al resto de la cadena económica.
La noticia golpeó especialmente porque llega apenas semanas después de que el oficialismo celebrara una supuesta desaceleración de la inflación minorista como uno de los principales logros de la gestión libertaria.
El ministro de Economía, Luis Caputo, salió rápidamente a intentar contener el impacto político del dato y atribuyó casi toda la escalada al conflicto bélico internacional.
A través de redes sociales, Caputo aseguró que cerca del 85% de la suba estuvo explicada por el aumento del petróleo y sus derivados. Según sostuvo, si se excluyeran los sectores afectados por el shock externo, el resto de los precios mayoristas habría mostrado un incremento mucho menor.
Sin embargo, economistas y sectores de la oposición advierten que el salto mayorista podría terminar trasladándose en las próximas semanas a los precios que pagan los consumidores, generando una nueva ola de aumentos en alimentos, transporte, energía y productos básicos.
El dato reaviva además las críticas sobre la fragilidad del programa económico libertario y vuelve a poner bajo presión al Gobierno, que enfrenta crecientes cuestionamientos por la caída del consumo, la recesión y el deterioro del poder adquisitivo.
Mientras tanto, la economía argentina sigue atrapada entre la tensión internacional, la volatilidad energética y una inflación que, lejos de desaparecer, vuelve a mostrar señales de fuerte aceleración.







