La industria metalúrgica cayó a su peor nivel en diez años y supera la crisis de la pandemia

19/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativa. Web.
La industria metalúrgica atraviesa uno de sus momentos más críticos: en septiembre utilizó apenas el 40,2% de su capacidad instalada, el registro más bajo para ese mes desde 2016, incluso por debajo de los niveles de la pandemia. Según ADIMRA, la actividad cayó 3,3% interanual y acumula una contracción del 5,3% en 2026, mientras el empleo retrocede y las empresas no esperan una recuperación inmediata.

La industria metalúrgica argentina profundiza su deterioro bajo el gobierno de Javier Milei. En septiembre, el sector utilizó apenas el 40,2% de su capacidad instalada, el nivel más bajo para ese mes desde que comenzó la serie estadística disponible en 2016, según el informe mensual de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA).

El indicador cayó 4,3 puntos porcentuales respecto de septiembre del año pasado, lo que refleja la magnitud de la crisis que atraviesan las fábricas. En términos concretos, casi seis de cada diez máquinas y equipos disponibles permanecieron sin utilizar.

El retroceso estuvo acompañado por una caída interanual del 3,3% en la actividad metalúrgica. Con este resultado, el sector acumuló una contracción del 5,3% durante los primeros nueve meses de 2026, una señal de la persistente debilidad de la producción industrial.

Aunque la actividad registró una mejora mensual del 2,5% frente a agosto, ADIMRA advirtió que ese repunte no fue suficiente para compensar la fuerte caída de julio. De esta manera, la industria continúa sin mostrar señales firmes de recuperación, en un contexto de demanda debilitada y postergación de inversiones.

Los rubros metalúrgicos más afectados por la caída

El deterioro alcanzó a prácticamente todos los segmentos relevados por la entidad empresarial. Los mayores retrocesos interanuales se registraron en actividades vinculadas con la producción de insumos, maquinaria y equipamiento industrial.

  • Fundición: caída del 8,8%.

  • Carrocerías y remolques: retroceso del 7,6%.

  • Bienes de capital: disminución del 4,4%.

  • Equipamiento médico: baja del 3,3%.

  • Maquinaria agrícola: caída del 2,5%.

  • Equipos y aparatos eléctricos: retroceso del 2,3%.

  • Otros productos de metal: disminución del 1,3%.

Los números reflejan las dificultades que enfrentan distintas ramas de la producción nacional. La contracción de los bienes de capital y de la maquinaria agrícola resulta especialmente significativa por su relación con la inversión productiva y la demanda de otros sectores económicos.

La crisis golpea a las principales provincias industriales

La caída de la actividad también se extendió a las principales provincias metalúrgicas del país. Entre Ríos encabezó los retrocesos, con una contracción interanual del 5,5%, seguida por Córdoba, con una baja del 4,6%, y Buenos Aires, con una disminución del 3,7%.

En Santa Fe, otro de los principales polos industriales argentinos, la actividad metalúrgica retrocedió un 2,3%. Mendoza registró una caída del 1,1%.

La extensión geográfica de los resultados negativos evidencia que las dificultades no se limitan a una región particular, sino que afectan a distintos centros productivos del país.

La crisis metalúrgica amenaza la continuidad de la actividad de numerosas empresas, especialmente en un escenario en el que la falta de demanda y la postergación de inversiones limitan las posibilidades de sostener los niveles de producción.

Menos actividad y señales de alerta en el empleo

El deterioro productivo también repercutió sobre el mercado laboral. Según el relevamiento de ADIMRA, el empleo metalúrgico cayó un 1,9% interanual en septiembre, aunque se mantuvo sin cambios respecto de agosto.

Las perspectivas empresariales tampoco anticipan una recuperación rápida. El informe señala que el 45,2% de las empresas no espera aumentar su producción durante el próximo trimestre, un dato que refleja la cautela del sector frente a la evolución de la demanda.

El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, advirtió que la actividad continúa sin mostrar señales de recuperación. Según explicó, la debilidad de la demanda, las inversiones postergadas y la menor contratación de equipos se traducen en una utilización de la capacidad instalada cercana al 40%.

El panorama combina fábricas que trabajan muy por debajo de sus posibilidades, retrocesos en diferentes ramas industriales y perspectivas limitadas para incrementar la producción en el corto plazo.

El reclamo de ADIMRA por las inversiones en energía y minería

Frente a los anuncios de grandes proyectos de inversión en energía y minería, Del Re reclamó que las empresas metalúrgicas nacionales tengan una participación efectiva en esas cadenas de valor.

El dirigente sostuvo que Argentina cuenta con empresas, tecnología y recursos humanos capacitados para proveer bienes y servicios a esos emprendimientos. Por eso, planteó la necesidad de que las inversiones en recursos naturales también impulsen a los fabricantes nacionales.

El reclamo pone el foco en la posibilidad de que los grandes proyectos extractivos generen actividad más allá de sus propios sectores, mediante la contratación de proveedores locales y la creación de puestos de trabajo industriales.

El desafío es que las inversiones anunciadas se traduzcan en producción nacional, empleo y desarrollo industrial, en lugar de quedar desconectadas del entramado manufacturero argentino.

Mientras tanto, los indicadores de septiembre dejan una señal contundente: la industria metalúrgica opera en su nivel más bajo de capacidad instalada para ese mes en una década, acumula una caída del 5,3% en 2026 y enfrenta un horizonte de recuperación incierto.