19/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada:Milei y Sturzenegger. Imagen: Web.
El Gobierno de Javier Milei oficializó un nuevo régimen de retiros voluntarios para empleados de la administración pública, con especial foco en quienes están cerca de la edad jubilatoria. Los cargos que queden vacantes no podrán cubrirse y la medida podría ampliar a 95 mil la cantidad de puestos eliminados desde el inicio de la gestión, según las estimaciones difundidas. Desde ATE cuestionaron el programa y denunciaron presiones para que los trabajadores renuncien.
El Gobierno de Javier Milei y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, profundizan el ajuste sobre el empleo público con un nuevo régimen de retiros voluntarios. La medida quedó oficializada mediante el Decreto 1203/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial, y apunta especialmente a trabajadores estatales que se encuentran próximos a jubilarse.
El programa estará vigente del 1 al 30 de noviembre y alcanza a empleados de ministerios, secretarías, subsecretarías y direcciones de la Administración Pública Nacional. Uno de sus puntos centrales es que los puestos de quienes adhieran quedarán eliminados y no podrán volver a cubrirse, lo que profundiza la reducción de la estructura estatal.
Según las estimaciones difundidas, el universo potencialmente alcanzado por el plan sería de 21.187 trabajadores. De acuerdo con la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la nueva medida podría elevar a 95.000 la cantidad de puestos eliminados desde la llegada de Milei al Gobierno. Hasta el momento, la administración de La Libertad Avanza ya habría suprimido más de 74.000 empleos estatales, entre retiros, despidos, contratos no renovados y pases a disponibilidad.
ATE también advirtió que los trabajadores con mandato sindical vigente o que sean candidatos a delegados deberán renunciar a esa función para adherir al régimen, una condición que suma cuestionamientos sobre el alcance de la iniciativa.
Sturzenegger impulsa una nueva reducción del Estado
El régimen había sido anunciado a comienzos de octubre por Federico Sturzenegger y ahora quedó formalizado por decreto. El objetivo declarado por el Gobierno es procurar una asignación «adecuada y eficiente» de los recursos públicos, aunque la medida se inscribe en una política de reducción sostenida de la planta estatal.
Entre los retiros voluntarios anteriores, los despidos, la falta de renovación de contratos y los pases a disponibilidad, el empleo público de la Administración Nacional se redujo un 21% en los últimos dos años y medio, según los datos consignados en la información difundida.
La nueva ofensiva pone el foco en trabajadores que, por su edad, pueden tener mayores dificultades para reinsertarse en el mercado laboral. El régimen establece distintas modalidades de compensación económica según la edad, los años de aportes y la antigüedad de cada empleado.
Cómo funcionará el régimen de retiros voluntarios
El plan contempla tres grupos de trabajadores, con diferentes condiciones y modalidades de pago:
– Mujeres desde los 58 años y hombres desde los 63: podrán optar por cobrar mensualmente el 60% de su remuneración bruta durante un máximo de 36 meses. La alternativa es recibir durante 18 meses una gratificación equivalente a un sueldo bruto por cada año de antigüedad.
– Mujeres de entre 58 y 64 años y hombres de entre 63 y 64, con al menos 30 años de aportes: podrán acceder a una compensación de hasta 18 remuneraciones equivalentes a un sueldo bruto, más un adicional de cinco sueldos brutos.
– Mujeres de hasta 57 años y hombres de hasta 62: recibirán una gratificación equivalente a un sueldo bruto por cada año de antigüedad o fracción superior a tres meses, con un máximo de 20 remuneraciones. Quienes tengan menos de 15 años de antigüedad percibirán cuatro sueldos adicionales.
En cuanto a los pagos únicos, las compensaciones de hasta $20 millones se abonarán en una sola cuota, mientras que los montos superiores podrán pagarse en cuotas mensuales y consecutivas.
ATE denuncia un «despido extorsivo»
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, rechazó el régimen y sostuvo que no se trata de una decisión verdaderamente voluntaria. «No es retiro voluntario, es despido extorsivo», afirmó el dirigente, al cuestionar las condiciones que enfrentan los trabajadores.
Aguiar advirtió que, cuando la alternativa es aceptar el retiro o quedar expuesto a un despido posterior, la decisión deja de ser libre. También denunció que funcionarios habrían presionado a empleados con la posibilidad de pasarlos a disponibilidad y luego desvincularlos.
Otro de los puntos más cuestionados es que quienes adhieran deberán aceptar la prohibición de volver a trabajar en el Estado durante ocho años. La restricción contempla una excepción para quienes puedan acceder a cargos docentes en universidades nacionales.
El dirigente sindical comparó la iniciativa con los programas de reducción del empleo público aplicados durante la década de 1990 y advirtió sobre sus consecuencias sociales. «Si los retiros son verdaderamente voluntarios, ¿por qué están amenazando a los trabajadores?», cuestionó.
Salarios deteriorados y menos puestos de trabajo
ATE también vinculó la nueva medida con el deterioro de los ingresos de los empleados públicos. Según los datos citados por el gremio, los salarios estatales se encuentran entre un 21% y un 40% por debajo de los niveles que tenían cuando Milei asumió la Presidencia.
El sindicato sostiene que la pérdida de poder adquisitivo forma parte de una estrategia más amplia para reducir la cantidad de trabajadores de la administración pública. En ese contexto, el nuevo régimen suma presión sobre un sector que ya atravesó despidos, contratos no renovados y recortes de personal.
Con la prohibición de reemplazar a quienes se retiren, el programa no solo busca disminuir la nómina salarial: también implica una reducción permanente de los puestos disponibles dentro del Estado nacional.







