NO SE QUIEREN NI ENTRE ELLOS: Milei no logra frenar la interna feroz entre Caputo, Menem, Bullrich y Villarruel

22/05/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: El asesor Santiago Caputo, Javier Milei y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Imagen: Archivo.
La crisis interna de La Libertad Avanza ya dejó de ser un rumor de pasillo para convertirse en una batalla abierta, feroz y cada vez más peligrosa para el gobierno de Javier Milei. Operaciones cruzadas, amenazas políticas, acusaciones de traición, filtraciones explosivas, funcionarios enfrentados y una renuncia en pleno incendio político muestran a una Casa Rosada completamente sacudida por la guerra entre las distintas tribus del oficialismo.

Mientras Milei permanece refugiado en Olivos intentando contener el desastre, la pelea entre Santiago Caputo y el clan Menem se transformó en el eje de una disputa que amenaza con romper el equilibrio de poder libertario. El asesor presidencial, convertido en uno de los hombres más influyentes del gobierno, dejó una frase que hizo estallar todas las alarmas: “Yo propuse tiros”.

La declaración apareció en redes sociales en medio del escándalo por la cuenta anónima “Rufus”, utilizada para operaciones políticas y ataques digitales dentro del propio oficialismo. Desde el sector de Caputo apuntan directamente contra Martín Menem y su entorno, convencidos de que detrás de las filtraciones y operaciones internas existe un intento de erosionar su poder dentro del esquema libertario.

La tensión escaló a niveles inéditos cuando el presidente de la Cámara de Diputados abandonó el silencio y salió públicamente a responder. “No subestimen al Presidente”, lanzó Menem, intentando despegarse de las acusaciones y defendiendo su vínculo directo con Milei. Sin embargo, lejos de cerrar el conflicto, sus declaraciones alimentaron todavía más la interna.

Dentro del oficialismo ya nadie esconde el nivel de enfrentamiento. En los despachos libertarios aseguran que la guerra enfrenta dos modelos de construcción de poder completamente distintos. Por un lado, el esquema territorial y político de los Menem. Por el otro, el aparato digital, comunicacional y de inteligencia política que responde a Santiago Caputo.

Desde el entorno de Caputo acusan a los Menem de tejer acuerdos con gobernadores, sectores judiciales y dirigentes provinciales para consolidar estructuras propias. Del lado de los Menem, en cambio, denuncian que el asesor presidencial habilita negocios millonarios y contratos estatales para empresarios cercanos, mientras acumula un poder cada vez más grande alrededor de Milei.

El clima de descontrol llegó a tal punto que el propio Presidente tuvo que convocar reuniones reservadas en la Quinta de Olivos para escuchar a ambos bandos e intentar frenar una guerra que ya se volvió imposible de ocultar. Por la residencia presidencial desfilaron Martín Menem, Santiago Oría, Lilia Lemoine, Agustín Romo, Daniel Parisini y Manuel Adorni, todos protagonistas directos o indirectos de la pelea.

Pero la crisis no termina ahí. Manuel Adorni quedó atrapado en medio del fuego cruzado. Las investigaciones judiciales sobre su patrimonio y las presiones internas para que abandone el cargo lo transformaron en otro foco de tensión dentro del gobierno. Patricia Bullrich ya dejó trascender su incomodidad y exige explicaciones públicas, mientras distintos sectores libertarios comenzaron a posicionarse para ocupar un eventual vacío de poder.

Victoria Villarruel también decidió intervenir en la disputa y reclamó públicamente que Adorni presente su declaración jurada, sumando un nuevo frente interno para Milei. La vicepresidenta, que mantiene una relación cada vez más fría con el núcleo duro presidencial, volvió a marcar diferencias y profundizó el aislamiento político dentro del oficialismo.

En paralelo, comenzaron a circular audios atribuidos al propio Javier Milei con un tono explosivo y lenguaje extremadamente agresivo, lo que alimentó todavía más el clima de caos dentro del Gobierno. Sin mencionar directamente a nadie, Caputo publicó un mensaje que muchos interpretaron como un misil directo contra los Menem: habló de “motivo, medios y oportunidad” para identificar al responsable de una operación política.

Como si el escenario no fuera ya suficientemente crítico, la pelea sumó nuevos protagonistas. Ramiro Marra reapareció para denunciar que “le mienten” al Presidente y aseguró haber sufrido situaciones similares dentro de La Libertad Avanza. Agustín Laje, uno de los referentes ideológicos más cercanos al universo libertario, también rompió el silencio y advirtió que “la mentira corroe el poder desde adentro”.

La situación derivó incluso en la primera baja formal dentro del oficialismo. Federico Angelini, funcionario vinculado políticamente a Patricia Bullrich, presentó su renuncia en medio del terremoto interno, alimentando las versiones sobre un quiebre mucho más profundo dentro del Gobierno.

En los pasillos de la Casa Rosada ya hablan directamente de una guerra de poder sin conducción clara. Algunos sectores aseguran que Karina Milei perdió capacidad para ordenar a los distintos grupos internos, mientras otros sostienen que el Presidente ya no logra contener la disputa entre quienes pelean por controlar el corazón político, comunicacional y económico del oficialismo.

El próximo encuentro de gabinete y las reuniones políticas previstas para los próximos días aparecen ahora como escenarios de máxima tensión. Nadie sabe quién llegará fortalecido, quién caerá en desgracia y hasta dónde puede escalar una interna que ya dejó de ser una simple pelea de egos para convertirse en una amenaza concreta para la estabilidad política del gobierno libertario.