03/09/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Imagen: Web.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a marcar distancia del Reino Unido en medio del histórico reclamo por las islas Malvinas. El mandatario vinculó la falta de apoyo británico en el conflicto con Irán con una posible revisión del respaldo estadounidense a Londres, justo horas antes de la cadena nacional que ofrecerá el presidente Javier Milei.
El escenario geopolítico volvió a sacudirse tras las explosivas declaraciones del mandatario estadounidense Donald Trump, quien recrudeció su enfrentamiento con el gobierno británico. Al ser consultado por la cadena nacional que brindará Javier Milei para anunciar novedades sobre la soberanía de las islas Malvinas, el líder norteamericano evitó respaldar la postura de Londres y dejó entrever que el conflicto de 1982 forma parte de un pasado distante.
Durante una entrevista con el canal GB News, Trump reprochó abiertamente la falta de colaboración del Reino Unido en las operaciones bélicas impulsadas por Washington en el estrecho de Ormuz contra Irán. “A tu país no le está yendo bien. Obtienes una gran parte de tu petróleo de la región y no estuviste ahí para ayudarme”, disparó el presidente de EE. UU., sugiriendo que la histórica alianza militar entre ambas naciones atraviesa un momento de severa tensión.
Las palabras del magnate se suman a sus recientes dichos en la Casa Blanca, donde confirmó que evalúa modificar la postura diplomática de su país respecto al archipiélago atlántico. Si bien la posición oficial del Departamento de Estado se ha mantenido bajo una neutralidad formal reconociendo la administración de facto británica, las presiones del Pentágono para exigir un aumento del gasto en defensa dentro de la OTAN cambiaron las reglas del juego.
La dura advertencia de Trump genera máxima expectativa en la diplomacia argentina, donde la Casa Rosada guarda hermetismo total sobre los anuncios que realizará Milei esta noche a las 21 horas. La alineación estratégica entre el gobierno libertario y la administración estadounidense abre un nuevo interrogante sobre el futuro de la causa Malvinas y la respuesta que ofrecerán las autoridades en Londres.







