04/09/2026.- Salta al Instante .- Foto portada: Ilustrativa. Web.
Un informe de UNICEF advierte que Argentina tendrá casi un millón menos de niños y niñas en 2036. La caída de los nacimientos es mucho más marcada entre mujeres con mayor nivel educativo, mientras que la fecundidad continúa siendo más alta en los sectores socialmente vulnerables.
Argentina atraviesa un cambio demográfico profundo. Los nacimientos pasaron de 777.012 en 2014 a 413.135 en 2024, una caída del 47% en apenas una década, según el informe de UNICEF sobre natalidad y fecundidad en el país.
El descenso duplica la caída registrada a nivel mundial, estimada en 21%, y ubica a la Argentina entre los países de la región donde más disminuyeron los nacimientos.
La tasa global de fecundidad llegó a 1,3 hijos por mujer, muy por debajo de los 2,1 hijos que, en términos demográficos, se consideran necesarios para mantener estable la población en el largo plazo.
Pero el dato que genera mayor preocupación no es solamente cuántos niños nacerán en los próximos años, sino en qué hogares estarán concentradas esas nuevas generaciones.
La caída no afecta a todos por igual
El informe de UNICEF muestra una fuerte diferencia según el nivel educativo de las mujeres.
Entre quienes tienen secundaria completa o más, la tasa pasó de 60,5 nacimientos cada mil mujeres en 2014 a 29,4 en 2024.
En cambio, entre las mujeres con primaria completa o menos, la reducción fue de 105,5 a 47,3 nacimientos cada mil mujeres durante el mismo período.
Aunque también hubo una disminución significativa en este último grupo, continúa registrando niveles de fecundidad considerablemente superiores.
El resultado es un escenario que puede profundizar las desigualdades sociales: habrá menos infancias, pero una proporción mayor podría crecer en hogares atravesados por la pobreza y la vulnerabilidad económica.
UNICEF advierte además que el fenómeno presenta fuertes diferencias territoriales. La caída de la natalidad no se distribuye de manera uniforme entre las provincias, lo que obliga a pensar políticas públicas que contemplen las particularidades de cada región.
Menos nacimientos, pero mayores desafíos
El organismo proyecta que para 2036 habrá casi un millón menos de niños y niñas en Argentina.
Incluso si a partir de 2030 se produjera un repunte de la fecundidad, el número de infancias seguiría siendo considerablemente inferior al actual.
La situación obliga a cambiar la mirada sobre el problema. Ya no alcanza con analizar exclusivamente la cantidad de nacimientos: también resulta necesario observar la pobreza, el nivel educativo, el empleo, el acceso a cuidados, la salud y las condiciones de vivienda de los hogares donde crecerán esas nuevas generaciones.
En otras palabras, el desafío demográfico puede terminar convirtiéndose también en un desafío social.
La desigualdad también aparece en los cuidados
El informe incorpora otro dato que permite dimensionar las dificultades que enfrentan muchas familias.
En Argentina, el 4% de los hogares donde viven niños de hasta cinco años delega tareas de cuidado en un hermano menor de diez años.
La proporción aumenta hasta 12% cuando se trata de hogares con niños y niñas con discapacidad.
Además, las tareas domésticas y de cuidado continúan recayendo principalmente sobre las mujeres. Los datos relevados muestran una brecha significativa en el tiempo destinado a estas actividades entre mujeres y varones.
La discusión sobre natalidad, por lo tanto, no puede separarse de las condiciones concretas en las que las familias crían a sus hijos.
Un dato positivo: cayó la fecundidad adolescente
No todo el panorama es negativo.
Uno de los resultados considerados positivos por UNICEF es la reducción a la mitad de la fecundidad adolescente.
El dato resulta especialmente relevante porque una parte importante de esos embarazos no son planificados.
Sin embargo, el informe también advierte que postergar la maternidad no necesariamente significa tener hijos más adelante. Las decisiones reproductivas están atravesadas por factores económicos, sociales, culturales y laborales.
El desafío que viene
La Argentina se encamina hacia una sociedad con menos niños y niñas, pero el impacto de esa transformación no será igual para todos.
Si la tendencia continúa, las nuevas generaciones podrían estar cada vez más concentradas en hogares que enfrentan mayores dificultades económicas y sociales.
Por eso, UNICEF plantea que las políticas públicas deberán dejar de mirar únicamente el número total de nacimientos y comenzar a preguntarse dónde nacerán esos niños, en qué hogares crecerán y qué condiciones tendrán para acceder a salud, educación, cuidados y protección.
El cambio demográfico ya está ocurriendo. La gran discusión será si el Estado logra anticiparse a sus consecuencias o si, una vez más, las desigualdades terminan definiendo el futuro de quienes nacen en Argentina.






