02/10/2026.- Salta al Instante.- Foto portada: Ilustrativas. Web.
El informe del INDEC sobre distribución del ingreso del segundo trimestre de 2026 mostró un nuevo deterioro: el ingreso total creció menos que la inflación y el Gini pasó de 0,424 a 0,428. La mediana del ingreso per cápita familiar fue de $500.000 mensuales, equivalente a unos $16.666 diarios, mientras los trabajadores informales sufrieron una caída real mayor que los registrados.
Los nuevos datos oficiales sobre distribución del ingreso muestran un deterioro del poder adquisitivo y un aumento de la desigualdad en Argentina. Durante el segundo trimestre de 2026, el ingreso total de la población relevada por el INDEC aumentó 29,3% interanual, por debajo de la inflación acumulada del período, que fue del 33,2%.
El informe elaborado a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) alcanzó a los 31 aglomerados urbanos relevados por el organismo. El ingreso medio per cápita familiar llegó a $688.496, aunque la mediana fue considerablemente menor: $500.000 por mes.
Ese último dato permite dimensionar la situación: la mitad de la población relevada tuvo un ingreso per cápita familiar de hasta $500.000 mensuales, equivalente a aproximadamente $16.666 por día.
La desigualdad volvió a aumentar
El coeficiente de Gini del ingreso per cápita familiar pasó de 0,424 en el segundo trimestre de 2025 a 0,428 en el mismo período de 2026. El indicador se utiliza para medir cómo se distribuyen los ingresos: cuanto más se acerca a uno, mayor es la desigualdad.
La concentración también aparece al observar los extremos de la distribución. El 10% de mayores ingresos concentró el 32,3% del total, mientras que el 10% de menores ingresos recibió apenas el 1,8%. La brecha entre las medianas de los extremos se mantuvo en 13 veces.
El ingreso medio de los sectores de menores recursos también quedó muy por debajo del promedio general. Para los cuatro primeros deciles, el ingreso medio de la ocupación principal fue de $415.012, mientras que en los deciles 9 y 10 alcanzó $2.629.678.
Los ingresos crecieron, pero no alcanzaron a la inflación
El ingreso medio per cápita familiar aumentó nominalmente hasta los $688.496, pero el crecimiento quedó por debajo de la suba de precios.
La diferencia entre la evolución de los ingresos y la inflación implicó una pérdida del poder adquisitivo en términos reales. En el caso del ingreso medio per cápita, distintas estimaciones basadas en los datos del INDEC ubican la caída real en torno al 3,9% interanual.
El dato resulta especialmente relevante porque el promedio puede quedar elevado por los ingresos de los sectores de mayores recursos. Por eso, la mediana de $500.000 permite observar con mayor claridad cuánto recibe la persona ubicada exactamente en el centro de la distribución.
Trabajar tampoco garantiza escapar de la pérdida de ingresos
El deterioro también alcanzó a quienes tienen empleo. Entre las personas ocupadas con ingresos, el promedio de la ocupación principal fue de $1.129.527, mientras que la mediana se ubicó en $900.000. Es decir, la mitad de los ocupados obtuvo ingresos iguales o inferiores a ese monto.
La situación fue diferente según el grado de formalidad laboral. En el segundo trimestre, los asalariados con descuento jubilatorio tuvieron un ingreso promedio de $1.433.794, con una suba nominal interanual del 26,5%.
En cambio, los asalariados sin descuento jubilatorio, es decir, aquellos que no cuentan con ese descuento previsional, registraron un ingreso medio de $706.204, con una suba nominal del 24,9%.
La diferencia entre ambos grupos llegó a $727.590 mensuales: en promedio, el ingreso de los trabajadores registrados fue algo más del doble del correspondiente a los no registrados.
El ingreso laboral concentra la mayor parte de los recursos
Según el informe, los ingresos provenientes del trabajo representaron el 78,1% del ingreso total de los hogares, mientras que los ingresos no laborales explicaron el 21,9% restante.
La dependencia de ingresos no laborales fue mucho mayor entre los hogares de menores recursos. En el primer decil, estos ingresos representaron el 67,3% del total, mientras que en el décimo decil explicaron apenas el 13,4%.
Los datos del INDEC dejan así una fotografía de la distribución del ingreso durante el segundo trimestre de 2026: el promedio aumentó en términos nominales, pero quedó por debajo de la inflación; la desigualdad subió y las diferencias entre trabajadores registrados y no registrados continuaron siendo marcadas.




