11/07/2026.- Salta al Instante.– Foto portada: Javier Milei, más cipayo que nunca. Imagen: Web.
En la antesala del partido entre Argentina y Suiza por el Mundial 2026, Javier Milei volvió a quedar en el centro de la polémica al defender las importaciones con una comparación que terminó descalificando la producción nacional. «Solo comeríamos dulce de leche», afirmó el Presidente, generando fuertes cuestionamientos.
A horas del encuentro entre la Selección Argentina y Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026, el presidente Javier Milei volvió a protagonizar una fuerte controversia al utilizar el partido como excusa para defender su política de apertura de importaciones y lanzar una frase que muchos interpretaron como un desprecio hacia la producción nacional.
Durante una entrevista radial, el mandatario comparó el funcionamiento de la economía suiza con la argentina y sostuvo que los cuestionamientos a las importaciones responden a una visión «precaria» del nacionalismo económico.
«Cuando uno entra a un supermercado en Suiza, todo es importado. Si ellos hicieran lo que algunos proponen acá, se morirían de hambre o vivirían comiendo solamente chocolate», argumentó el jefe de Estado.
Sin embargo, fue la comparación con Argentina la que rápidamente desató la polémica. «Nosotros solo comeríamos dulce de leche, tendríamos un problema enorme de sobrepeso porque solo comeríamos eso, y andaríamos con biromes y en colectivos. No tendríamos más cosas», expresó Milei.
La declaración fue interpretada por diversos sectores políticos, industriales y productivos como una nueva descalificación a la capacidad de la industria argentina para abastecer el mercado interno y generar valor agregado. Las críticas también apuntaron al momento elegido para realizar esos comentarios, en medio de un contexto de fuerte caída de la actividad industrial, cierre de empresas y pérdida de puestos de trabajo.
Lejos de moderar su discurso, el Presidente profundizó su postura y calificó a quienes defienden políticas de protección a la industria nacional como «nacionalistas de pacotilla», insistiendo en que las restricciones a las importaciones representan un error económico.
Los dichos se suman a una serie de intervenciones públicas en las que Milei ha cuestionado el rol del Estado en la producción y defendido la apertura comercial como uno de los pilares centrales de su programa económico.
En paralelo, el mandatario confirmó una intensa agenda internacional con fuerte contenido político. El próximo 25 de julio viajará a Brasil para participar de un acto de respaldo a la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, reforzando así su alineamiento con referentes de la derecha latinoamericana.
Posteriormente, tiene previsto asistir a las ceremonias de asunción de Keiko Fujimori en Perú y de Abelardo de la Espriella en Colombia, además de mantener reuniones con otros dirigentes conservadores de la región.
Mientras tanto, en el plano local, Milei anunció que volverá a participar de la Exposición Rural de Palermo, uno de los escenarios donde suele recibir el respaldo de entidades agropecuarias y referentes del sector.
Sin embargo, fueron sus declaraciones sobre la producción argentina las que volvieron a dominar el debate político. La frase «solo comeríamos dulce de leche» se viralizó rápidamente en redes sociales y reavivó la discusión sobre el modelo económico impulsado por el Gobierno y el futuro de la industria nacional.







